Las demandas de asilo en Francia aumentaron el pasado año un 8.6%, en línea con la tendencia anterior a la crisis del covid, hasta alcanzar una cifra récord de 142,500, que en cualquier caso está por debajo de las registradas en Alemania y en España.
En un comunicado, la Oficina Francesa de Protección de Refugiados y Apátridas (OFPRA) destacó que Afganistán fue por sexto año consecutivo el primer país de origen de los demandantes de protección, con más de 17,500 personas que hicieron una primera solicitud.
Les siguieron por número los bangladesíes (8,600), los turcos, los nacionales de la República Democrática del Congo (8,000) y los de la República de Guinea (7,000).
La OFPRA en 2023 emitió 136,700 decisiones, de las cuales cerca del 33% fueron para conceder el estatuto de refugiado, lo que significa cuatro puntos porcentuales más que el año anterior, algo que explicó por “la composición” del contingente de demandantes y “el deterioro de la situación en ciertos países de origen”.
Pese al incremento de la presión constatado en Francia, fue inferior al de otros países vecinos. En Alemania, el número de demandas dio un salto del 51% el pasado año y superó las 350,000; en España, la subida fue del 37%, hasta 163,218.













