El Super Bowl, uno de los eventos más importantes del deporte en Estados Unidos, se celebró el pasado domingo 11 de febrero, donde se enfrentaron los Kansas City Chiefs y San Francisco 49ers.
Kansas City Chiefs resultó campeón de los playoffs de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, siglas en inglés), saliendo vencedor 25-22 frente a los 49ers en tiempo extra, convirtiéndose en los primeros bicampeones de la NFL en dos décadas y quedándose con el trofeo Vince Lombardi.
Los jugadores de los Kansas City Chiefs recibieron unos US$164,000 cada uno, de acuerdo con el diario Sport. Es decir, 4.5% mayor al premio del Super Bowl del 2023. En total, el equipo campeón recibió US$10,424,000.
Los jugadores de San Francisco obtuvieron una bonificación de US$96,000 y, en general, la bolsa de premio para los Niners completo fue de US$6,112,000.
La final de la Super Bowl 2024 fue vista en Estados Unidos por aproximadamente 123 millones de espectadores, lo que supuso un incremento de casi 8.5 millones con respecto al año anterior.
De esta forma, el número de aficionados de la NFL en el país que siguieron en directo la victoria de los Kansas City Chiefs frente a los San Francisco 49ers alcanzó un récord histórico, de acuerdo con datos publicado por Statista.
Las entradas de último momento para el Super Bowl se vendían por hasta US$37,000 en la plataforma de reventa de entradas StubHub el domingo por la tarde, y US$30,000 en SeatGeek.
Para el Super Bowl LVIII, las marcas que deseen un espacio publicitario de 30 segundos tendrán que pagar alrededor de US$7 millones, el costo puede duplicarse o triplicarse, según la duración del anuncio, según Ad Age, empresa especializada en rastrear datos de marketing y medios de comunicación.
La tarifa media de cada entrada se calculó en aproximadamente 8,900 euros, lo que supone un aumento del 70% en comparación al final del año pasado, informó el periódico digital El español.













