La industria cinematográfica en República Dominicana aportó durante el 2023 RD$10,197 millones a través de 120 producciones, de las cuales 75 fueron nacionales y 45 extranjeras. Se trata de un impacto positivo para la economía local, aunque el año pasado presentó una disminución de RD$4,803 millones en comparación con el 2022, cuando alcanzó los RD$15,000 millones.
Sin embargo, para Gilberto Morillo, ese ingreso podría verse amenazado por los testimonios en contra de la ley de incentivos al cine dominicano. “La Ley de Cine 108-10 genera al país más de US$250 millones en inversión extranjera”, sostiene. Además, asegura que el cine impulsa el turismo cinematográfico, gracias a las producciones filmadas en el país y que están disponibles en plataformas como Netflix y Prime Video. “Y eso se debe únicamente a que tenemos una ley de cine local”, añadió.
Morillo entiende que se debe establecer como país el objetivo dentro de una industria, que asegura, está desarrollada. Se cuestionó si como nación se quiere destruir o fomentarla. “Tenemos que sentarnos en una mesa de diálogo para analizar estos 10 años que han transcurrido y dónde nos vemos los próximos 10 años”, sostuvo.
Desde 2019 se rodaron más de 400 películas, comunicó la Dirección General de Cine (DGCine). La Ley de Cine se formalizó con el fin de procurar un ordenamiento general de la actividad cinematográfica dominicana a través de la promoción y fomento de la producción, así como la distribución y exhibición de obras cinematográficas y audiovisuales. En la actualidad, todo el personal que trabaja en cine está formalizado y paga impuestos, afirmó Morillo.
La firma Apricus Consulting Group realizó la evaluación del impacto del sector cinematográfico en la economía dominicana, donde se evidenció que para 2022, la generación de empleos asociadas a la filmación de producciones superó los 25,000 puestos de trabajo en todo el año.
Retos
Los cineastas Nashla Bogaert y David Maler aseguraron que el principal reto es combinar las ideas creativas con el presupuesto. “Aunque suena como cliché, cuando se tiene la idea y te dicen que no la puedes proyectar, se necesita ser persistente hasta que te digan que sí”, dijo Maler.
Sin embargo, para Bogaert cuando se tiene una idea y no se cuenta con el presupuesto se hace difícil proyectar lo que se quiere, “Si es necesario tocar mil puertas en diferentes marcas para poder conseguir el dinero, se tiene que hacer. Aunque te cierren muchas puertas, otras se abrirán y tendrás lo que te propusiste, dijo.
Estas declaraciones se dieron en el marco del inicio del Festival de Cine Universitario, con el lema, “El buen trato es contagioso, un gesto amable cambia vidas”.
Por otro lado, la Escuela de Comunicación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) inició su décimo séptima edición del Festival de Cine Universitario “Semana Más Corta 2024”, la cual se celebra del 11 al 15 de marzo. Esta edición expone más de 20 cortometrajes que tienen la finalidad de generar conciencia sobre empoderamiento y perspectiva de género, relaciones interpersonales saludables, salud mental y bienestar emocional.













