República Dominicana, durante más de una semana, no solo fue el epicentro de las Asambleas de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de BID Invest, sino también del mundo. El país reunió a los delegados de 48 países en Punta Cana, para discutir el futuro de ese organismo internacional y cómo esos acuerdos cambiarían toda la región.
De manera puntual, se aprobaron tres cambios que calificaron transformadores para aumentar el impacto y la escala del trabajo de desarrollo del Grupo BID en América Latina y el Caribe, incluyendo una nueva estrategia institucional, además de un aumento de capital de US$3,500 millones que apoyará un nuevo modelo de negocio para BID Invest, que se dedica al sector privado.
En el evento, que reunió a empresarios, funcionarios y prensa de toda la región, también aprobaron US$400 millones más de recursos y un modelo de negocio que catalogaron de “más escalable, catalizador y sostenible para BID Lab, el brazo de innovación y emprendimiento del Grupo”. Estos nuevos recursos se desplegarían en el periodo 2026-2032.
Los tres objetivos de la nueva estrategia institucional son reducir la pobreza y la desigualdad, hacer frente al cambio climático e impulsar el crecimiento regional sostenible. Para alcanzar dicha matas, el Grupo BID trabajará en siete áreas de enfoque operativo.
Tres de ellas son transversales a todos los sectores: biodiversidad, capital natural y acción climática; igualdad de género e inclusión de diversos grupos de población; y capacidad institucional, Estado de Derecho y seguridad ciudadana.
Las otras cuatro áreas de enfoque son protección social y desarrollo del capital humano; desarrollo productivo e innovación a través del sector privado; infraestructura sostenible, resiliente e inclusiva; e integración regional.

Para cumplir con estos objetivos, el organismo internacional reforzará su capacidad financiera. Además de la capitalización de US$3,500 millones, ampliarán su capacidad de canalizar recursos hacia la región desde unos US$8,000 millones anuales en la actualidad, hasta alrededor de US$19,000 millones, una financiación que podría incrementar a US$112,000 millones en los próximos 10 años.
Esta cifra estimada para la siguiente década se divide en US$50,000 millones del BID mediante la optimización de sus recursos y US$62,000 millones de BID Invest que provendría del aumento del capital y la movilización de los fondos, además de los US$14,000 millones que ya logró BID Invest mediante reformas en 2023.
“Estas reuniones han sido verdaderamente históricas. Por primera vez en los 65 años de nuestra institución, nuestras Asambleas de Gobernadores aprobaron simultáneamente tres cambios transformadores que harán del Grupo BID una institución más grande, mejor y más ágil”, dijo el presidente del BID, Ilan Golfajn.
Estos cambios también darían un impulso a su capacidad de apoyar a América Latina y el Caribe a abordar sus desafíos. “Ayudaríamos liberar su potencial para producir un punto de inflexión en el desarrollo, todo ello con el fin de mejorar vidas con mayor impacto y con mayor escala”, agregó.
Para el BID, la región afronta un triple desafío estructural debido a las crecientes demandas sociales, escasos recursos fiscales y bajo crecimiento. “Al mismo tiempo, se presenta una gran oportunidad para que la región se convierta en parte de la solución a los desafíos globales compartidos”, sostuvo. “Este podría ser un punto de inflexión, no sólo para el Grupo BID, sino también para toda la región”, destacó.
Estrategia
El nuevo modelo de negocio de BID Invest consiste en asumir más riesgos, ampliar su alcance geográfico y desplegar productos innovadores para obtener mejores resultados a nivel de proyecto y de cartera.
Durante las Asambleas de Gobernadores del BID y BID Invest se aprobó una propuesta para que BID Lab amplié su modelo operativo y se convierta en un hub de innovación para el desarrollo. Este también implicaría un “mayor apetito de riesgo”, ampliar su red de base y su agilidad en el despliegue de financiamiento.
Se propone triplicar la movilización de recursos de la entidad por dólar desplegado y ampliar la escala del 40% de sus proyectos. Además, el nuevo modelo contribuirá a asegurar que todos los proyectos del BID Lab beneficien a las poblaciones pobres y vulnerables.
La estrategia también requiere que el Grupo BID trabaje con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) como parte de un sistema integrado.












