Una eventual reforma tributaria o fiscal, va a requerir el acompañamiento de una modificación al Código de Trabajo. También se habla de la necesidad de introducir cambios en la Ley de Seguridad Social.
Sobre lo primero, hay justificación, pues los cambios al sistema tributario implicarán un impacto directo sobre los sectores productivos de bienes y servicios, que son las empresas, es decir, los empleadores. Entonces, dado que el Código de Trabajo data de 1992 y es preciso adaptarlo a la realidad actual, no cabe dudas de que ambas reformas deben ir en paralelo.
Con respecto a la Ley 87-01 de Segurodad Social, no es tan necesario hacer cambios. Esto así, porque si se da una revisión completa a esa normativa, podrá verse que prácticamente todas las situaciones que requieren cambios o mejorías en el sistema de protección de los trabajadores son de índole administrativo, es decir, que no hay que cambiar la ley para corregirlos. Es así.










