República Dominicana enfrenta un desafío significativo en el sector eléctrico que ha persistido durante décadas, siendo un problema que se origina por la falta de capacidad de generación suficiente para satisfacer la demanda energética del país. Los problemas asociados, como el robo de energía, el no pago de facturas y las tarifas que no cubren los costos operativos de las empresas distribuidoras, agravan aún más la situación.
Estos factores contribuyen a un déficit energético crónico que tiene un impacto considerable en el déficit del Gobierno central:
• Participación del déficit del sector eléctrico: representa entre el 40% y el 50% del déficit total del Gobierno central.
• Necesidades de financiamiento: requiere entre el 6% y el 9% del PIB anual para igualar el déficit eléctrico.
• Subsidio eléctrico: ha crecido en promedio un 22% en los últimos cinco años.
• Parques de energías renovables: existen 31 parques concesionados para energías renovables que aún no se han desarrollado, ya sea por falta de facilidades económicas para el financiamiento de este tipo de proyectos o por retraso en los procesos de aprobación.
Una posible solución ante la problemática: la figura del fideicomiso público
El Estado dominicano posee vastas áreas de terreno con diferentes vocaciones y usos potenciales, pero la gestión de estos activos se convierte en un desafío para las instituciones gubernamentales debido a otras responsabilidades prioritarias. Esto crea una oportunidad para el uso de fideicomisos públicos como herramienta para la gestión y desarrollo eficiente de estos recursos, específicamente para abordar el tema que compete el desarrollo de este artículo.
La creación de un fideicomiso público para la generación y distribución de energías renovables en República Dominicana se enfocaría en abordar por todas las aristas el déficit energético mediante la administración y disposición de terrenos que sean identificados por el Estado, que tengan vocación para el desarrollo de parques eólicos y solares. Así mismo, funcionaria bajo un esquema matriz que permita la gestión integral de los recursos y la facilitación o gestión de los financiamientos y permisología necesarias para este tipo de proyectos, jugando un papel crucial en la modernización de la infraestructura eléctrica del país, facilitando la transición hacia una matriz energética más diversificada y sostenible.
Experiencia internacional
• Chile – Fideicomiso Fondo de Desarrollo Energías Renovables (FODER): Fideicomiso clave en la política energética del país, el cual financia y apoya proyectos de energías renovables mediante préstamos, aportes de capital, y la adquisición de instrumentos financieros destinados a la ejecución de estos proyectos. Otorga además, avales y garantías, respaldados por el Estado y el Banco Mundial, para asegurar el cumplimiento de los contratos de compraventa de energía eléctrica. Cuenta con un patrimonio de unos US$576.9 MM.
• México: Han creado fideicomisos públicos para mitigar el déficit energético, como el Fideicomiso de Energías Limpias (FIEL) y el Fideicomiso de Proyectos de Generación Convencional (FPGC), establecidos en 2021, se enfocan en financiar proyectos de generación tanto limpia como convencional, con un patrimonio fideicomitido de US$2,000 MM.
Conclusión
La implementación de un fideicomiso público para resolver la problemática energética del país, ofrece una oportunidad estratégica para abordar de manera eficiente el déficit crónico que por más de 20 años ha persistido.
Basándonos y emulando las experiencias internacionales exitosas, este fideicomiso podría proporcionar una solución estructurada y eficiente para la gestión de recursos y el desarrollo de energías renovables, contribuyendo así a una mayor sostenibilidad y autosuficiencia energética a largo plazo.
La clave del éxito radica en la adecuada gestión de los terrenos, la atracción de inversiones, y el establecimiento de mecanismos de financiamiento innovadores que permitan la ejecución efectiva de proyectos. Al seguir este enfoque, nuestro país puede no solo resolver sus problemas energéticos, sino también posicionarse como líder en la adopción de tecnologías de energía renovable en la región.













