[dropcap]L[/dropcap]a explosión de una subestación dejó sin el servicio eléctrico a cientos de miles de puertorriqueños. La noticia del apagón corrió rápidamente y los títulos coparon los medios locales y regionales. Las noches que pasaron sin electricidad era todo un acontecimiento.
¿Y aquí, qué se puede decir? En República Dominicana es noticia cuando no hay apagones. Y hay que decirlo: tristemente la población se ha acostumbrado a vivir en el caos, recibiendo un servicio malo y caro.
Aunque las actuales autoridades han demostrado interés en sacar el país de esta vergüenza, lo cierto es que el trayecto hacia la solución definitiva parece muy largo.
Si las empresas distribuidoras no concentran sus esfuerzos en mejorar la gestión comercial, de cobro y de servicio en sentido amplio, de nada valdrá la gran inversión que representan las plantas a carbón de Punta Catalina, una obra que promete energía más competitiva para el sistema eléctrico dominicano.











