Nada ha sido más revolucionario en Cuba, luego del triunfo de la revolución en 1959, que el internet. Se puede decir a toda voz: en esta isla caribeña hay un alud de youtuberos que muestran al mundo el fracaso del modelo político y económico implementado tras la llegada de Fidel Castro al poder.
La primera conexión de internet en Cuba fue en 1996, pero, obviamente, no era para la población. No fue hasta 2009 cuando el gobierno autorizó su uso libre a través de las oficinas de correo. Su costo, sin embargo, lo hacía imposible. Era lentísimo y costoso. En 2013 comenzó a cambiar esta realidad con la instalación del primer cable submarino que conectó la isla con el mundo a través de Venezuela.
En 2014 se abre el correo nauta, una plataforma que sirvió para el envío de los primeros mensajes electrónicos. En 2015 se abrieron las primeras zonas wifi, en 2016 se hacen las primeras instalaciones en hogares y recién en 2018 comienza el servicio de datos móviles, es decir, en teléfonos inteligentes. A partir de esta fecha comenzó la otra revolución: el cambio de visión social, política y económica de la población.
Es en este contexto de apertura y de acceso a la información que surgen los youtuberos cubanos, una nueva generación de jóvenes que cuentan la cruda realidad de este país bajo un régimen socialista desde 1959. La libertad de expresión, por medios tradicionales, no existe.

La internet ha cambiado esta realidad. Sus publicaciones, por lo general, narran las vicisitudes cotidianas para suplir las necesidades más básicas, tales como comprar alimentos, transportarse y conseguir atención médica, entre otros. Hablan del deterioro de la infraestructura pública, de la inseguridad ciudadana, de los atropellos de las fuerzas policiales, de la escasez, inflación y de la estafa, que según afirman, es la tarjeta MLC (moneda libremente convertible) porque impide a los cubanos acceder a dólares y euros en un mercado libre.
Ya se pueden contar por miles los jóvenes que se dedican a generar contenido en YouTube por dos razones fundamentales: contarle al mundo cómo es la Cuba socialista y, por supuesto, generar ingresos que les permiten emigrar. Ya cientos lo han logrado. Los que no han podido salir celebran la salida de los colegas, hacen video-reacciones y expresan abiertamente su anhelo de salir del país.
Yanet Fernández, Eliza Cuba Vlogs, Wiwi Vlogs, JD Play Cuba, Literalmente cubano, Sheyla Vlogs, Spartan Vlog, Víctor G, Yoliene, La familia cubana, Yamila la cubana, Meli Vlog, Ariadna Guerra, Anita Mateu, Ely Vlog, Letty Caballero, Frank el mákina y Soy Claudia, Daguito habla de fútbol, El Chacletazo cubano, Rosy TV y Nauris la tarequeadora son sólo una pequeña muestra. Entre los youtuberes hay médicos, ingenieros, abogados, enfermeras, maestros, odontólogos, expertos en finanzas, hotelería, contadores y de muchas profesiones más. Se han ido, o tienen en planes hacerlo, porque, afirman, no hay futuro en Cuba.

Una de las más críticas al sistema de cosas que vive Cuba es Yamila la cubana, quien no titubea para denunciar las penurias que pasa la población para suplir lo más básico. Habla de lo que llaman “chivatones”, que son los infiltrados del régimen que gobierna el país.
Afirma que todos conocen vecinos que son informantes. Pone de manifiesto la cruda realidad que viven los que decidieron informar al mundo su realidad a través de las redes sociales. Admite que no se ha ido del país porque no ha podido.
“Yo no hablo mal de mi país, yo muestro la realidad de mi país. Viviendo aquí en Cuba no es tan fácil como parece. Yo sé que muchos de nosotros, en nuestros videos, hacemos ver como que esto es la cosa más normal, pero no; hay todo un mundo detrás de cámara. Hay miedo, desesperación, estrés, valentía e incertidumbre que nos mantienen a los youtuberes cubanos en un estado constante de alerta”, explica.
Para algunos, como Spartan Vlog, caminar por las calles de La Habana comienza a parecerse a una película postapocalíptica de terror, con gente vendiendo en las calles lo que encuentren en los basureros.

Mientras, Víctor G, que también se ha hecho famoso con su contenido, afirma que el momento más feliz del cubano es cuando puede usar el pasaporte o “librito azul”, como le llama el youtubero en un video colgado en su canal en el que anuncia su salida del país.
Yoliene, otra de las jóvenes que usan la plataforma de internet, cuenta que está feliz por dejar su país, ya que podrá lograr todos los sueños.
Maestra
Uno de los casos más cercanos es el de Yanet Fernández, una joven maestra cubana de 28 años que llegó a República Dominicana hace alrededor de tres meses. Salió de su país huyéndole a la falta de oportunidades. Dejó su patria. Llegó con su esposo Yadier y un hijo Daniel. Igual que Eliza Cuba Vlogs, que también vino acompañada de su esposo, se estableció en Bonao, provincia Monseñor Nouel.
En su video de despedida se nota afligida, llorando mientras abraza a su padre. El abrazo dejaba claro que no sabía cuándo sería el próximo, ya que salió con la meta de hacer vida en tierra dominicana.
En estos tres meses ha publicado diversos videos de cómo ha sido su estadía en el país, en algunos casos comparando realidades cubanas y dominicanas, mientras que otras experiencias han sido para conocer la cultura y características particulares.
Con su peculiar forma de contar su realidad, ella decidió hacer un video en el que trata de contar cuánto se puede comprar en un supermercado dominicano con un salario cubano. En su caso, como es maestra, tomó como referencia el suyo.
“Lo primero que quería conocer cuando llegué a República Dominicana era un supermercado. Conocí la Sirena y quedé loca y encantada con la cantidad de productos. Como ustedes saben, en Cuba hay una escasez de alimentos en el país completo. En ninguna tienda vas a encontrar nada. Y si encuentras algún supermercado con algo, será el mismo producto”, introduce la publicación en su canal de YouTube.
Mientras describe la situación, ella va mostrando imágenes de supermercados vacíos y con algunos productos que sólo se repiten en los anaqueles. En las tiendas que pone el Gobierno para vender productos básicos, explica que las cantidades están limitadas. “Si vas a comprar jabón, sólo pueden ser dos; si es pollo, sólo será un paquete y si es arroz, apenas son cinco libras”, cuenta Fernández. Por esta razón, revela, lo que primero que debía conocer en el país era un supermercado.
Indica que un cubano promedio tiene un salario de aproximadamente 2,500 pesos cubanos. Sin embargo, un salario considerado bueno, aclarando que es desde las perspectivas del Gobierno, está entre 4,000 y 5,000 pesos cubanos.
En su caso, al ser maestra, su salario mensual era de 4,700 pesos. Cuenta que su salario, desde la perspectiva del Gobierno, es considerado bueno. Sin embargo, narra que con esos ingresos prácticamente no se puede comprar nada.
Lo dice porque un cartón de huevos cuesta alrededor de 3,000 pesos y una libra de aceite 1,500 y un paquete de leche por 2,000 pesos. “En eso solamente se me fue el salario. Esto sin contar agua, electricidad y otras necesidades básicas”, explica.
Fernández refiere que hubo un tiempo en que vivió alquilada, justo cuando la pandemia del covid-19, y la renta que pagaba era de 3,000 pesos, por lo que apenas le quedaban 1,700 pesos. Ante esta realidad, por lo general casi nunca compraba leche porque simplemente no le alcanzaba.
Cuenta que, viviendo en La Habana, sus familiares de Santiago de Cuba tenían que enviarle comida para terminar el mes, ya que nunca le alcanzaba para suplir sus necesidades básicas.
Con el tiempo, porque su esposo Yadir también trabajaba como maestro, lograron plantearse la meta de comprar una vivienda, pues querían dejar de pagar alquiler. “No es que estaba muy buena que digamos, pero era mi casita. Ya no teníamos que pagar renta. Como Yadier, mi esposo, era maestro igual que yo, tratábamos de que nos alcanzara uniendo nuestros salarios. ¿Se imaginan que yo viviera sola y no tuviera la ayuda de mi esposo?”, narra Fernández.
Explica que son un salario cubano, si se trata de una sola persona o es jubilado, realmente se vive pasando trabajo. Es más, asegura, la gente realmente sobrevive.
MLC
Según esta ciudadana cubana, conforme pasa el tiempo “las cosas se van poniendo mucho más caras” mientras el salario sigue igual. Narra que cuando se trata de comprar en tiendas, entonces el tema es más complicado, ya que sólo se puede hacer con una tarjeta MLC (moneda libremente convertible) inventada por el Gobierno para que los cubanos no tengan dólares o cualquier moneda extranjera en efectivo.

“Si tienes familiares en el extranjero y te envían remesas, el dinero te llega a esa tarjeta. Literalmente, un robo, una estafa. Y cuando vas a comprar con esta tarjeta tampoco puedes comprar todo lo que desees, aunque tentas el dinero, pues en las tiendas casi nunca hay nada. Puedes encontrar un producto repetido. Si encuentras un paquete de café, verás que el estante estará lleno sólo de café”, explica.
Según Fernández, lo más injusto es que el Gobierno no paga en dólares o MLC, sino que las personas deben conseguirlo en la calle o a través de un familiar en el extranjero. Si no es así, lamenta, no hay opción.
A la fecha en que grababa el video, que fue a principios de este mes (julio, 2024), un dólar equivale a 300 pesos cubanos, mientras que un MLC son 260 pesos. Hizo un ejercicio de convertibilidad para ver cuánto puede comprar en República Dominicana con su salario de maestra en Cuba.
Su salario de 4,700 pesos cubanos lo dividió entre 260, que es la tasa respecto al dólar, lo que equivale a sólo US$18.00 mensuales, que serían RD$1,060 a una tasa de RD$58.90.
Fernández tuvo la idea de ir a un supermercado dominicano para ver qué puede comprar con el equivalente del salario cubano. Al hacer la comparación, notó que lo que ella recibe en un mes es el equivalente a un día en República Dominicana.
La maestra cubana se dirigió a una de las tiendas la Sirena, tomó un carrito pequeño y dijo que compraría artículos económicos para tratar de sacarle el máximo provecho a los RD$1,060. Lo primero que vio fueron cepillos dentales, los cuales, luego de expresar que tenía la necesidad de cambiar el suyo porque está desgastado, decidió no hacerlo porque los precios oscilaban entre RD$150 y RD$300. Su decisión fue comprar sólo comida.
Encontró que los precios son asequibles. Expresó que, en el caso del aceite, cuando se trata de Cuba, un litro cuesta 1,500 pesos cubanos, equivalente a US$5.0, es decir, RD$295.00, mientras que en este supermercado los precios comienzan en RD$95.00. Mostraba asombro con la variedad que hay en los supermercados dominicanos.
“Sólo con la carne que voy a comprar, si estuviera en Cuba, ya mi salario se me hubiera acabado, ya que sólo un paquete de pollo cuesta 3,000 pesos cubanos y mi salario es de 4,700 pesos en moneda nacional. Aquí hay variedad y diferentes precios. Hay para escoger. Aquí encuentras carne de res y no es ningún delito, simplemente abro aquí y cojo la cantidad que desee, completamente normal”, explicó.
Fernández se ve muy satisfecha al mostrar que compró, sin ninguna restricción, diferentes tipos de carnes, entre los que están res, chuleta de cerdo y molida. “Cuando pedimos una libra de carne en Cuba, adivinen, te venden un poquitico. No sabemos si es que las pesas están mal. La primera vez que vine a un supermercado dominicano y compré carne por libra pedí cuatro libras y me dieron un bandejón lleno. Tuve comida como por 15 días. Ya aprendí y cada vez que vengo simplemente pido una libra de cada cosa porque para qué comprar por cantidad si cada vez que venga puedo comprar porque aquí no se va a acabar”, narra.
Al cierre del video, mostró que pudo comprar un paquete de salchichas (149), lomo de sueldo (199), carne molida (153), salami (190), dos paquetes de espaguetis (56), arroz, servilleta y huevos (198), para un total de RD$1,080. “Si yo estuviera en Cuba ahora mismo sólo podía comprar el cartón de huevos (3,000 pesos cubanos), el lomo de cerdo y el paquete de arroz”, explica.
Concluye que hizo el video para que los dominicanos y sus seguidores puedan ver las diferencias que hay entre el poder adquisitivo en Cuba y República Dominicana.
Apertura
Según un reporte de Diario Noticias, firmado por Rosalía Quintana, a finales de mayo de este año el gobierno de Estados Unidos (EE.UU) lanzó nuevas medidas para facilitar el uso de la Internet en Cuba, algo que ya se hizo efectivo, según un comunicado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Según este informe, ¿cuáles son las novedades de estas medidas para el “cubano de a pie”, en qué se beneficia el uso de Internet en la isla?
Algunos de los ejemplos de los servicios autorizados relacionados con el intercambio de comunicaciones a través de Internet, entre Cuba y EE.UU, detallan que los servicios basados en la nube “pueden exportarse a la isla”.
También se tendrá autorización de servicios (incluida la capacitación) para instalar, reparar o reemplazar ciertos artículos, incluso eliminando el requisito de que los artículos referenciados estén dentro de parámetros específicos de clasificación de control de exportaciones. La OFAC también modificó el permiso para la exportación o reexportación de software y aplicaciones móviles de origen cubano, respectivamente, desde los Estados Unidos a terceros países. ¿Qué se podrá exportar a Estados Unidos?
Por ejemplo, apps de mensajería instantánea, chat y correo electrónico, redes sociales, intercambio de fotografías y películas, navegación web, blogs y alojamiento web, aunque aplican restricciones.












