El presidente Luis Abinader reconoce que, a pesar de los avances en generación y transmisión, las distribuidoras continúan siendo el mayor desafío del sistema eléctrico dominicano.
En un discurso cargado de objetivos ambiciosos y retos por superar, el presidente Luis Abinader, quien inicia su segunda gestión al frente del Gobierno, identificó a las distribuidoras eléctricas como el principal obstáculo que enfrenta el sistema eléctrico dominicano. Durante su intervención en el acto de juramentación, celebrado este 16 de agosto en conmemoración del Día de la Restauración, el mandatario destacó los avances realizados en el sector eléctrico, pero citó que la eficiencia y fiabilidad del sistema aún dependen de resolver los problemas persistentes en las empresas distribuidoras.
Avances en generación y transmisión, pero un desafío en distribución
Abinader señaló que durante los últimos cuatro años se han llevado a cabo transformaciones significativas en los tres componentes fundamentales del sector eléctrico: generación, transmisión y distribución. Sin embargo, reconoció que, mientras los dos primeros han mostrado un avance notable, el componente de distribución sigue presentando serios desafíos.
“En los pasados cuatro años hemos adjudicado e iniciado la construcción de 2,000 nuevos megavatios de generación térmica, de los cuales 378 ya están en plena producción. Además, hemos contratado 1,504 megavatios de generación renovable, con 630 MW ya aportando al sistema”, destacó el presidente. Estos avances han sido parte de una estrategia integral para garantizar que, para finales de 2027, el país cuente con un excedente en generación de más del 15% por primera vez en su historia.
A pesar de estos logros, Abinader no se mostró complacido con el desempeño de las distribuidoras. “El talón de Aquiles del sistema eléctrico dominicano lo siguen siendo las distribuidoras”, afirmó con énfasis, refiriéndose a los problemas que han presentado el sector durante décadas. Las empresas distribuidoras han sido señaladas constantemente por su ineficiencia, con altos niveles de pérdidas de energía, tanto técnicas como no técnicas, lo que impacta directamente en la calidad del servicio y en las finanzas del sistema eléctrico.
Las pérdidas por energía servida y no cobrada han sido un dolor de cabeza para el sector, afectando la sostenibilidad financiera de las distribuidoras y, en última instancia, perjudicando a los consumidores que sufren cortes de luz y tarifas elevadas. A pesar de los intentos previos por mejorar esta situación, las distribuidoras siguen siendo un eslabón débil en la cadena de suministro eléctrico del país.
Reformas pendientes
El presidente Abinader dejó claro que, para alcanzar la Meta RD 2036, que busca duplicar la economía del país en los próximos 12 años, es importante que el sector eléctrico se convierta en uno más eficiente, confiable y competitivo. Esto implica no solo mantener el ritmo de crecimiento en la generación y transmisión de energía, sino también abordar de manera decisiva los problemas en la distribución.
El mandatario aseguró que su gobierno está comprometido con una transformación profunda del sector, con especial atención en las distribuidoras, para reducir las grandes pérdidas de energía servida y no cobrada.













