Hay acciones positivas, que no siempre ofrecen buenos resultados. En el ámbito palaciego se daba como un hecho que el presidente Luis Abinader estaba barajando la posibilidad de designar al profesor Rafael Santos, actual director ejecutivo del Infotep, como ministro de Educación, en sustitución deÁngel Hernández.
Desde la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), entidad de la que Santos fue presidente, se decidió designar con su nombre el Observatorio Educativo de esa institución. La decisión se produjo a mediados de julio, en momentos en que la ADP y el ministro de Educación mantenían serias discrepancias a nivel público.
Si bien Santos tiene los méritos para que un departamento de la ADP lleve su nombre, el momento y la acción misma no fueron oportunos. Incluso, se dice que ese hecho fue llevado como chisme al mandatario para justificar la inconveniencia de esa designación. ¿Resultado? Hernández fue ratificado.









