El Proyecto de Ley de Modernización Fiscal, como es obvio, tiene muchos puntos propuestos que son verdaderamente incómodos. En algunos casos, incluso, son extremadamente injustos. Lo que se pretende hacer con el impuesto la propiedad inmobiliaria (IPI) es brutal.
La ampliación del ITBIS también es chocante. Sin embargo, la buena nueva de la propuesta fiscal del Gobierno no podría ser posible sin que se asuman algunos sacrificios. Al analizar lo que se presentó, está claro que fue una operación con bisturí lo que tuvieron que realizar las autoridades para tratar de generar las mínimas molestias entre la población, cosa que es imposible.
¿Qué es lo positivo en medio de la tormenta? El proyecto de ley establece la consignación de aportes dirigidos a la recapitalización del Banco Central, la cual no podría ser menor al 0.9% del PIB anual. Esto representa un aumento de un 50% a los aportes que se están realizando y es parte, asegura el Ministerio de Hacienda, del compromiso del gobierno de lograr una recapitalización del Banco Central lo antes posible para garantizar que nuestro país continúe disfrutando de la estabilidad macroeconómica lograda en las últimas décadas.
Según la propuesta fiscal presentada en LA Semanal, se modifica el artículo 6 de la Ley 167-07, del 13 de julio de 2007, para la Recapitalización del Banco Central, para que en lo adelante disponga de la siguiente manera: “Las partidas a ser consignadas anualmente en el Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos, por concepto de aportes para la Recapitalización del Banco Central, no serán inferiores al 0.9% del PIB nominal estimado para el año”.
La deuda del Banco Central es de aproximadamente US$19,200 millones, es decir, cerca del 26% de la deuda total consolidada del sector público, que cerró a junio en US$72,695.2 millones. La verdad hay que decirla: este tema es serio porque les quita holgura a las autoridades monetarias. Es el FMI el que alerta sobre este tema cuando afirma que “la recapitalización del Banco Central profundizará su autonomía, en tanto que una estrategia para seguir profundizando el mercado cambiario y ampliar el uso de mecanismos de cobertura también apuntalará el marco de metas de inflación”.
Cuando se aprobó la Ley de Recapitalización 167-07, al BC se le reconocieron pérdidas por RD$202,140.6 millones al cierre de 2005, de los cuales RD$39,535.7 millones, 19.6%, fue generado desde la creación de la institución hasta e diciembre de 2002, mientras que el restante, RD$162,604.9 millones, equivalente a un 80.4%, se generó tras la crisis bancaria de 2003. La legislación autorizaba al Ministerio de Hacienda a emitir bonos para recapitalización por hasta RD$320,000 millones, quedando facultada a realizar las correspondientes emisiones parciales anuales con cargo al mismo en el período comprendido entre 2007 y 2017.
Como es conocido por muchos, esta legislación fue pasada por alto, aunque ahora hay una proporción en el presupuesto nacional de este año equivalente al 0.6% del PIB, lo cual es insuficiente.






