El Proyecto de Ley de Modernización Fiscal sometido por el Poder Ejecutivo al Congreso dista mucho del que fue consensuado con el sector industrial y, de cierta forma, sorprendió a la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) por el nivel de impacto que tendrá en ese sector, especialmente en la generación de empleos e inversión.
Así lo dijo este lunes el presidente de la entidad, Julio Virgilio Brache, quien afirmó que lo sometido al Congreso tiene un impacto importante en el equilibrio y sostenibilidad.
“Pensamos que el proyecto que se ha presentado tiene un peso gravitacional muy fuerte sobre las futuras inversiones y es, a veces, un doble o triple castigo”, refirió el líder empresarial, quien entiende que es urgente buscar un equilibrio entre las recaudaciones y la inversión, de manera que esos ingresos que se buscan aumentar con se constituyan en peso tan grande sobre la inversión que no permita el crecimiento.
Brache entiende que con este paquete que se ha presentado en el Congreso no se puede ver un crecimiento hacia futuro tal y como lo proyecto el presidente Luis Abinader al 2036, que prevé una expansión del 6% del producto interno bruto (PIB). A su entender, el proyecto presentado representa un duro revés al plan de duplicar la economía en este período.
Señalan que las cifras del Banco Central indican que el sector de manufactura local es responsable del 10.3% del PIB (esta ponderación no incluye otros componentes del PIB industrial como son las zonas francas, la minería y la construcción).
Para 2023, refieren, el sector de la manufactura local fue responsable de aportar el 17.8% de todos los impuestos internos recaudados. “Si tomamos en consideración que la manufactura local es el 10.3% del PBI, pero aporta el 17.8% de los impuestos internos, resulta que la presión tributaria a la industria manufacturera equivaldría a un 24%, muy superior al agregado de la economía”, sostienen los industriales.
Explican que el sector genera sobre los 147,000 empleos directos formales, y los salarios devengados superan en un 20% el promedio del salario del sector privado nacional. Además, alegan, al contar con índices de formalidad en el empleo superiores al promedio de la economía, sus aportes a la seguridad social y las pensiones individuales son superiores al promedio de los sectores económicos.













