Un reciente informe del Banco Mundial, analizado por la firma Analytica, reveló las diferencias en el acceso a combustibles y tecnologías limpias para la cocina entre los países de Centroamérica y República Dominicana, tanto en áreas rurales como urbanas.
En las zonas rurales, Panamá lidera con el 100% de su población rural teniendo acceso a combustibles y tecnologías limpias, seguido por Costa Rica con el 90%. El Salvador y República Dominicana se sitúan en niveles inferiores con un 86% y 79.9%, respectivamente. Por el contrario, países como Honduras (24.9%), Guatemala (17.1%) y Nicaragua (10.4%) enfrentan un acceso limitado, lo que refleja la fuerte dependencia de métodos tradicionales como el uso de leña.
En las áreas urbanas, el acceso es mayor. Panamá alcanza nuevamente el 100%, seguido de Costa Rica (98.3%) y El Salvador (97.4%). República Dominicana mantiene un 96.2% de cobertura, mientras que Honduras (72.9%) y Guatemala (69.6%), esto pone en evidencia un menor avance en el uso de tecnologías limpias.
Este análisis resalta que el avance de República Dominicana en el acceso a tecnologías limpias para cocinar es significativo en comparación con otros países. Según Analytica, este avance es crucial no solo por sus beneficios a la salud pública, sino también por su contribución a la preservación del medio ambiente.
También el análisis resalta que, a nivel mundial muchas comunidades rurales dependen de combustibles tradicionales como la leña y el carbón, que producen emisiones perjudiciales, incrementando los riesgos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de contribuir a la deforestación y al cambio climático.
Mientras que, en las zonas urbanas el acceso a tecnologías más limpias, como estufas a gas o electrodomésticos eléctricos, es mayor, todavía persisten las desigualdades en la región que deben ser atendidas para lograr un desarrollo equitativo.













