En noviembre de 2024, el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) alcanzó una capacidad nominal instalada de 5,764 megavatios, según el boletín de Generación y Gestión de Energía del Viceministerio de Energía. Este indicador refleja el total de potencia bruta de las plantas de generación conectadas al sistema. De esta capacidad, el 32% corresponde al gas natural, seguido por el carbón (18%) y el fuel oil No. 6 (15%). Las fuentes renovables, como la solar (14%), hidroeléctrica (11%) y eólica (7%).
A pesar de la capacidad instalada, la disponibilidad promedio del SENI fue de 3,505 megavatios, lo que equivale al 61% del total. Este porcentaje representa la energía realmente disponible para cubrir la demanda diaria. Los mayores aportes provinieron de las plantas a gas natural, con 1,543 megavatios disponibles, y las de carbón, con 862 megavatios. Las fuentes renovables, aunque limitadas por factores como la intermitencia, también participaron con 142 megavatios provenientes de la generación solar y 73 megavatios de la eólica.
La demanda máxima preliminar registrada durante el mes fue de 3,252 megavatios, un 3% por debajo del pronóstico anual de 3,370 megavatios establecido por el Consejo de Coordinación del Organismo Coordinador (OC-SENI). Por otro lado, la demanda de energía total abastecida alcanzó los 1,973 gigavatios hora, impulsada por factores climáticos y estacionales.
En términos de distribución, las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) (Edesur, Edeeste y Edenorte) concentraron el 77% del suministro energético, mientras que otros agentes del mercado representaron el 21%. Mientras que las pérdidas técnicas y no técnicas, que ascendieron al 2% de la energía total generada.









