El Comité de Política Monetaria del Banco Central de Turquía decidió este jueves reducir la tasa de referencia al 47.5% desde el 50%, marcando el primer recorte en el precio del dinero en el país otomano desde febrero de 2023.
El banco central turco, que había mantenido estable el tipo de referencia en el 50% desde su reunión de finales de marzo pasado, señaló que la tendencia subyacente de la inflación fue esencialmente plana en noviembre, mientras que los indicadores adelantados apuntan a una disminución de esa tendencia en diciembre.
La inflación interanual de Turquía cerró noviembre en el 47.09%, frente al 48.58% de octubre, encadenando seis meses de descenso. Por su parte, la tasa subyacente, que excluye los alimentos no procesados, la energía, las bebidas alcohólicas, el tabaco y el oro debido a la volatilidad de sus precios, se situó en el 47.13%, ligeramente por debajo del 47.75% del mes anterior.
“Los indicadores del último trimestre sugieren que la demanda interna, que se sitúa en niveles desinflacionarios, continúa desacelerándose”, destacó el banco central turco, subrayando que, aunque las expectativas de inflación y el comportamiento de los precios tienden a mejorar, “siguen existiendo riesgos para el proceso de desinflación”.
De este modo, la entidad aseguró que la postura monetaria restrictiva se mantendrá hasta que se observe una disminución significativa y sostenida en la tendencia subyacente de la inflación mensual y las expectativas de inflación converjan al rango de pronóstico proyectado.
Por lo tanto, el nivel de los tipos de interés se determinará de manera que garantice el ajuste requerido por la trayectoria de desinflación proyectada, tomando en cuenta tanto la inflación realizada como la esperada.
Así, el Comité tomará sus decisiones con prudencia, “reunión por reunión”, centrándose en las perspectivas de inflación.













