En República Dominicana, el panorama de las asociaciones sin fines de lucro (ASFL) es vasto y diverso. Según el Centro Nacional de Fomento y Promoción de las Asociaciones Sin Fines de Lucro (CASFL), en el país se registran aproximadamente 8,614 instituciones en este sector, de un total estimado que supera las 20,000. De ellas, alrededor del 50% se consideran activas y están incorporadas en la Procuraduría General de la República, además de contar con registro en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
La Ley 122-05 establece que cualquier persona tiene el derecho constitucional de formar una ASFL, lo que implica que su participación en organizaciones no lucrativas no está prohibida por su rol o función pública. Sin embargo, este sector también enfrenta riesgos significativos, como el lavado de activos y el financiamiento al terrorismo (FT). Ante esta realidad, surge la pregunta: ¿qué tratamiento deben dar las entidades financieras en su relación con las ASFL?
Juan Portilla, experto técnico en prevención de lavado de activos y financiamiento al terrorismo del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), destaca que son escasos los casos en América Latina donde las ASFL han sido utilizadas por grupos terroristas; sin embargo, deben cumplir con ciertos procesos.
“Los países deben adherirse a la recomendación 8 del GAFILAT en materia de FT, lo cual implica un ejercicio riguroso de identificación para determinar si les corresponde aplicar estas medidas. La primera cuestión que considerar es si su función principal se centra en la recaudación o desembolso de fondos para fines caritativos”, afirmó durante el Fórum LAFT: “Sistema de Lucha y Prevención”, organizado por la Unidad de Análisis Financiero de la República Dominicana (UAF-RD).
Portilla también subrayó que, aunque algunas ASFL podrían estar vinculadas a esquemas ilegales o corruptos, es crucial evitar la estigmatización del sector. “Cualquier persona jurídica puede ser utilizada para fines ilícitos”, dijo el experto. “Por ello, lo fundamental es identificar y mapear el estado actual junto a las ONG y otras entidades que brindan servicios financieros, así como los bancos, para centrar la atención en aquellas organizaciones no lucrativas que podrían ser susceptibles al financiamiento del terrorismo debido a sus características”, agregó.
Por su parte, Gabriela Pellón, experta miembro de la Coalición Global de Organizaciones No Gubernamentales del GAFI, enfatizó que el tratamiento que los bancos otorgan a las ASFL para facilitar su inclusión financiera debe basarse en el establecimiento de mesas de trabajo. En estos espacios, indica, representantes del sector financiero pueden dialogar sobre sus inquietudes con las organizaciones no lucrativas y acordar un lenguaje común sobre sus principales preocupaciones.
“A menudo, las instituciones financieras enfrentan desafíos significativos al implementar sus procesos de incorporación para las ASFL debido a la falta de claridad sobre cómo estas organizaciones reciben y ejecutan fondos”, expresó Pellón. “Esta situación puede aclararse fácilmente si existe voluntad para el diálogo”, añadió.
Además, destacó que muchas ASFL reciben grandes sumas de dinero una o dos veces al año y deben gestionar esos recursos en programas que involucran a otras organizaciones durante un periodo prolongado. “Si se comparte esta planificación con las instituciones financieras, podrán ajustar sus perfiles más eficazmente y optimizar los procesos de incorporación y debida diligencia”, manifestó.
Añade que el tratamiento adecuado por parte del sistema financiero hacia las ASFL no solo es esencial para prevenir riesgos asociados al lavado de activos y financiamiento del terrorismo, sino también para promover su inclusión financiera y asegurar un entorno operativo más seguro y eficiente. El panel virtual fue moderado por Keila Santos, responsable del Departamento de Prevención y Educación de la UAF, y concluyó con las palabras del director técnico de esta entidad, Bienvenido Amaury Roberts Carrero, quien representó a su directora general Aileen Guzmán Coste.












