El Banco Central dominicano (BC) ha publicado su informe sobre el crecimiento de la economía medida por el producto interno bruto (PIB), donde da cuenta de un favorable 5%, con inflación controlada e ingresos de divisas que hubieron de rondar los US$43,500 millones al cierre de 2024.
Sobre esa parte, la de los ingresos de divisas, es que quiero enfocarme, ya que el BC acostumbra a estimar montos superiores a lo que generan en sí mismas las principales fuentes productivas y económicas de atracción de dólares.
Lo primero es relacionado con la diferencia de montos en las exportaciones de productos nacionales como de zonas francas entre las estadísticas del Banco Central y las de la Dirección General de Aduanas (DGA).
Según Aduanas, durante el pasado año 2024, las exportaciones totales del país sumaron US$12,925 millones. Sin embargo, el BC indica que las exportaciones totales alcanzaron los US$13,852.8 millones. Una diferencia de US$927 millones (7.1% en términos relativo).
Entonces, surge la pregunta que nunca ha sido contestada por las autoridades: ¿por qué dos instituciones del mismo Estado (República Dominicana) presentan datos sobre monto de exportaciones con una diferencia tan grande como un 7.1%? Ese no es el caso exclusivo del 2024; en años anteriores ocurre lo mismo.
Pero hay otro aspecto de los ingresos de divisas que llama aún más la atención, pues se trata de un monto que va más allá de lo que entra por medio de las cuatro patas de la mesa económica de generación de moneda extranjera en el país (exportaciones, remesas, turismo e inversión extranjera directa -IED-).
Veamos. De acuerdo con el Banco Central, además de los US$13,852.8 millones generados por las exportaciones totales, el año pasado ingresaron al país US$10,756 millones provenientes de las remesas que cada año envían los dominicanos residentes en el exterior a sus familiares y amigos aquí, en República Dominicana.
Además, por medio del turismo (hoteles, bares y restaurantes) la generación de divisas fue de US$10,974.4 millones en 2024. En tanto que, la IED registrada el año pasado alcanzó la cifra de US$4,512 millones.
Cuando se suman los ingresos por las cuatro fuentes, se tiene que la generación de divisas el año pasado fue de US$40,095.3 millones. Pero, resulta que el BC asegura que el año pasado la generación de divisas fue de US$43,500 millones.
En forma específica, un comunicado del BC indica: “Cónsono con el buen desempeño de los sectores generadores de divisas durante el año 2024, de manera preliminar, se estima que los ingresos de divisas alcanzaron unos US$43,500 millones, más de US$3,000 millones por encima de los recibidos en 2023. De esta forma se estima también un saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos de 2024 en torno al 3% del PIB”.
Pero ¿cómo es que la generación de divisas llegará a los US$4,500 millones, cuando las cuatro fuentes de ingresos para tales fines sumaron US$40,095.3 millones? La respuesta está en un capítulo que agrega el Departamento de Cuentas Nacionales del BC denominado “otros ingresos y servicios”.
Para el caso del año pasado, el renglón “otros ingresos y servicios” agrega a la generación de divisas un monto estimado de US$3,404.8 millones, es decir, un 8.4% más de lo que contablemente ingresó del turismo, las remesas, exportaciones e IED. Lo interesante, en este caso, sería que el Banco Central, en algún momento, explique cuáles son los “otros bienes y servicios” fuera de las exportaciones, el turismo, las remesas y la IED que generaron el año pasado más de US$3,400 millones.
Incluso, si a esos US$3,404.8 millones se le agregan los US$927 millones que muestran las exportaciones contabilizadas por el BC sobre las que publica la DGA, entonces, estaríamos hablando de US$4,331.8 millones en generación de divisas que, aunque positivo, desde el punto de vista contable, no se sabe de cuáles fuentes productivas y de servicios provienen, porque la autoridad competente nunca lo ha explicado.
Tal vez, solo tal vez, se trata de montos relacionados con actividades económicas informales, pues no ha de olvidarse que la informalidad representa el 56% del PIB en el país. Ahora bien, dentro de la informalidad hay una proporción de economía soterrada, donde puede que se practique el lavado de activos que, si bien es ilegal, como quiera impacta en la economía.











