Bolivia registró un déficit comercial de US$845 millones en 2024, con disminuciones del 17% en sus exportaciones y del 14% en sus importaciones respecto al año anterior, informó este martes el privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El déficit comercial del año pasado es mayor en un 48% respecto al saldo también negativo de US$571 millones que se registró en 2023, mencionó el documento elaborado por el IBCE con cifras del estatal Instituto Nacional de Estadística (INE).
El valor de las exportaciones llegó a US$9,059 millones y las importaciones alcanzaron los US$9,905 millones, indicó el IBCE, que es una entidad especializada en análisis de datos de comercio exterior.
Las ventas bolivianas al exterior descendieron un 17% con respecto a los US$10,919 millones registrados en 2023, y el valor de las importaciones fue inferior en un 14% a los US$11,489 millones del año anterior, según el reporte.
El IBCE también apuntó que en 2024, los principales países de destino para las exportaciones bolivianas fueron Brasil con el 17% de participación, seguido de China (15%) y Japón (8%), mientras que entre los principales proveedores de Bolivia estuvieron China (14%), Brasil (14%) y Colombia (11%).
Bolivia tuvo un saldo comercial positivo de US$103 millones con Brasil, con exportaciones a ese mercado por un valor de US$1,528 millones e importaciones por US$1,425 millones.
En el caso del comercio internacional con China, la balanza comercial fue negativa para Bolivia, que exportó US$1,351 millones y sus importaciones desde el país asiático llegaron a US$2,212 millones.
También creció el déficit con Argentina, con exportaciones por un valor de US$512 millones e importaciones por US$1,092 millones.
El mayor superávit comercial se registró con Japón, con US$717 millones en exportaciones y US$207 millones en importaciones.
Según el reporte, el valor de las ventas de hidrocarburos descendió un 21%, de US$2,127 millones en 2023 a US$1,672 millones el año pasado; mientras que las exportaciones de minerales bajaron en 19%, de US$5,669 millones a US$4,576 millones, pese a que el volumen creció en 11%.
La economía boliviana se sostuvo hasta hace unos años con la venta de gas natural sobre todo a Brasil y Argentina, pero la producción declinó.
En las exportaciones no tradicionales, el descenso más notorio fue el de la soya y sus derivados, que pasó de US$1,756 millones de dólares en 2023 a US$1,065 millones en 2024.
El IBCE también informó que el 72% de las importaciones durante el año pasado estuvo conformado por suministros industriales, combustibles y lubricantes y bienes de capital, sus piezas y accesorios.
Estos datos se conocen cuando en Bolivia nuevamente se registran problemas para el abastecimiento de combustibles, un problema que el Gobierno de Luis Arce atribuyó recientemente a la falta de dólares para pagar la importación de carburantes.
La falta de divisas que persiste desde 2023, los problemas de abastecimiento de combustibles y la inflación han generado protestas sociales durante el año pasado y son vistos por analistas, empresarios y la oposición como síntomas del agotamiento del modelo económico puesto en marcha por Arce.
El Gobierno niega que el modelo esté agotado y sostiene que las dificultades se deben en parte a un “boicot” político de la oposición y de la facción del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) leal al expresidente Evo Morales (2006-2019), que está distanciado de Arce desde finales de 2021.













