La Unión Europea (UE) tiene una agenda ambiciosa y estratégica para 2025, centrada en abordar desafíos clave y fortalecer su papel global. Es harto conocido que, como institución, busca impulsar el crecimiento económico sostenible, promoviendo la innovación, la digitalización y la transición ecológica. Esto incluye medidas para reducir las cargas administrativas y simplificar las normativas para ciudadanos y empresas.
Es justamente su interés por dar a conocer sus planes para seguir apoyando a América Latina, en temas como el desarrollo de la inteligencia artificial, conectividad, diplomacia digital y su enfoque hacia las crisis geopolíticas activas en diversas regiones, lo que ha motivado un tour de estudio de periodistas latinoamericanos invitados por el Servicios Europeos de Acción Exterior (EEAS, siglas en inglés).
Uno de los temas puestos sobre la mesa, con miras a discusiones más profundas en lo adelante, es la necesidad de inversión de más recursos para el desarrollo e implementación de la inteligencia artificial en América Latina. De hecho, la institución entiende que la región tiene un gran potencial para seguir fortaleciendo su papel mundial en cuanto al desarrollo de recursos y talentos humanos.
La agenda de esta jornada de socialización y estudio de cómo funciona la Unión Europea está liderada por Petr Mooz, experto sénior de la Dirección de Presupuesto; Christian Burgsmüller, jefe de División de Asuntos Regionales para América del EEAS; David Ringrose, de la División de Conectividad y Transición Digital; Ana Gordon Vergara, oficial de política para las relaciones con Costa Rica, Panamá y República Dominicana; y Anthony Agotha, enviado especial para el clima y el medio ambiente, entre otros.
La UE está reforzando su capacidad para responder a amenazas de seguridad, incluyendo ciberataques y desafíos geopolíticos. También trabaja en la cooperación en defensa y en la protección de sus fronteras exteriores. Respecto a la lucha contra el cambio climático, sus esfuerzos siguen siendo una prioridad central para crear conciencia entre los tomadores de decisiones.
De hecho, la institución invierte en energías renovables, modernización de redes eléctricas y proyectos que apoyen la transición hacia una economía climáticamente neutra.
Para los países de Europa que la conforman, la protección de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos sigue siendo un pilar fundamental, al tiempo que busca fortalecer su modelo social y garantizar una mejor calidad de vida para sus ciudadanos.
Ha de reconocerse, igualmente, que la UE está ampliando su influencia global mediante asociaciones estratégicas y cooperación internacional, abordando temas como el comercio, la sostenibilidad y la estabilidad global.
Uno de los temas sobre la mesa, que salieron en las conversaciones con sus expertos, es que en estos momentos está evaluando y revisando su legislación para garantizar que sea adecuada para los desafíos actuales y futuros, mientras fomenta la resiliencia económica y social.
República Dominicana-Unión Europea
Partiendo de la historia, todo indica que las relaciones entre la Unión Europea y República Dominicana son sólidas y multifacéticas, basadas en valores compartidos, cooperación económica y un compromiso con el desarrollo sostenible. Desde 1989, cuando el país se unió al Convenio de Lomé IV, estas relaciones han evolucionado significativamente, consolidándose como una asociación estratégica.
En el ámbito económico, la UE es uno de los principales socios comerciales de República Dominicana. A través del Acuerdo de Asociación Económica UE-Cariforum, firmado en 2008, se han ampliado las preferencias comerciales, impulsando sectores clave como turismo, agricultura y exportaciones de productos sofisticados hacia Europa. Este acuerdo no solo fomenta el comercio, sino que también protege sectores sensibles de la economía.
La cooperación para el desarrollo es otro pilar fundamental. Europa ha sido uno de los principales donantes de fondos al desarrollo en República Dominicana, apoyando proyectos en áreas como transporte sostenible, turismo y microfinanzas. Estas iniciativas han generado oportunidades económicas para mujeres, jóvenes y pequeñas empresas, contribuyendo al crecimiento inclusivo.
Otro foco de las relaciones es que, en el ámbito político y social, la UE y República Dominicana comparten un compromiso con la democracia, los derechos humanos y la sostenibilidad. La colaboración en temas como la transición verde y digital refleja una visión conjunta hacia un futuro más justo y equilibrado.
Relaciones de la Unión Europea con América Latina
Respecto a América Latina, como región de interés para Europa, las relaciones se han desarrollado como una asociación estratégica basada en valores compartidos, intereses económicos y objetivos comunes. Ambas regiones han establecido vínculos que abarcan desde el comercio hasta la cooperación en temas globales como el cambio climático y la democracia.
En el ámbito económico, la UE es uno de los principales socios comerciales de América Latina. Con acuerdos como el de Mercosur y el Acuerdo de Asociación con Centroamérica, se han fortalecido los lazos comerciales, impulsando sectores como agricultura, industria y servicios. Además, la UE es el mayor inversor en la región, lo que ha permitido el desarrollo de infraestructura, educación y proyectos sostenibles.
La cooperación política también es un pilar fundamental. La UE y América Latina comparten un compromiso con la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo. A través de cumbres birregionales y diálogos políticos, ambas regiones trabajan juntas para abordar desafíos globales como la seguridad, la justicia y la lucha contra el crimen organizado. La Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) desempeña un papel clave en la diplomacia parlamentaria.










