En República Dominicana se estima que más del 50% de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son dirigidas por mujeres, muchas de las cuales enfrentan dificultades para acceder a financiamiento en el sector bancario formal. El 60.8% de los préstamos formales otorgados por la banca son captados por mipymes lideradas por hombres, mientras que aquellas encabezadas por mujeres sólo reciben el 19.2%, según la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).
Ante esta situación y otros desafíos estructurales relacionados con la inclusión financiera, la presidente ejecutiva del Banco de Ahorro y Crédito Adopem, Mercedes Canalda de Beras-Goico, instó a las mujeres emprendedoras o pequeños negocios a perder el miedo y acercarse a los bancos en busca de asesoría financiera. Canalda enfatizó que esto es crucial para permitir que sus negocios crezcan mediante el acceso al microcrédito formal.
Durante el panel de cierre del evento “Mujer, el Mercado de Valores es para ti: construye tu futuro, una inversión a la vez”, organizado por el Mercado de Valores de la República Dominicana (SIMV) en la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo, Canalda destacó que la innovación es clave para la evolución de la banca social y una mayor inclusión financiera. La actividad contó con la intervención central de la vicepresidenta de la República, Raquel Peña.
“Aquí estamos hablando del mercado de valores; sin embargo, herramientas tan sencillas como una cuenta de ahorro son fundamentales. Creo que una herramienta adecuada para una mujer emprendedora debe ofrecer lo que realmente necesita: agilidad, sencillez y pocos requisitos”, expresó. También recordó que los prestamistas informales suelen atraer a muchos sectores debido a su rapidez y facilidad, aunque esto conlleva altas tasas de interés y métodos de cobranza agresivos. “No le calientan el dinero a nadie. Usted lo necesita y se lo entregan”, agregó.
Canalda subrayó que República Dominicana ocupa el quinto lugar a nivel mundial y el tercero en América Latina en cuanto al uso del sector informal de prestamistas. A pesar de su rapidez y falta de requisitos, este tipo de financiamiento resulta costoso y descapitaliza al microempresario. “El primer propósito de cualquier entidad financiera debe ser ofrecer agilidad y reducir los requisitos”, recalcó.
Al ser consultada sobre qué más le gustaría ver en el sistema financiero para empoderar a más mujeres, Canalda identificó otro desafío: lograr un mayor posicionamiento femenino en puestos decisivos.
“Las mujeres tenemos muy pocas posiciones en niveles altos dentro del sector bancario y financiero nacional. Hace cinco años, solo el 11% del total de consejeros administrativos eran mujeres; al cierre del 2024 esa cifra ascendió al 22%. Sin embargo, creo que el espacio para las mujeres sigue siendo muy importante en el sector financiero, especialmente en áreas como innovación, organismos internacionales e incluso en la presidencia de la República”, puntualizó la ejecutiva de Adopem.












