El metro en construcción, que comunicará con Los Alcarrizos, ha tenido un proceso de ejecución lento. Casi la cae bien el calificativo “lentísimo”. Sin embargo, lo que más llama la atención, en medio de todo este período de larga espera, son las opiniones de “ingenieros” a la carrera que cuestionan la calidad de la obra.
Lo primero que debe poner en perspectiva es que las empresas constructoras, todas de renombre local, y algunas internacionales en la supervisión, no utilizan albañiles de patio.
Hay que “pecar de ilusos” o hacerse el “inocente” para señalar posibles fallos en una obra que, a todas luces, marcha bien en cuanto a calidad, mas no así en cuando al plazo prometido. No es difícil, pero sería casi imposible que haya alguna falla estructural en un proyecto que ha sido ejecutado por empresas que no son “pegablocks” y que desconocen lo que hacen. ¡Por Dios”











