En un contexto de desaceleración económica global y políticas comerciales más restrictivas desde Estados Unidos, República Dominicana mantiene perspectivas de crecimiento moderadas, aunque con ciertos retos por delante.
De acuerdo con Daniel González Sesmas, gerente senior de Análisis Económico de Deloitte, por el momento, la previsión para el crecimiento en el país para 2025 se mantiene en un 4%, con posibilidad de alcanzar el 4.4% en 2026. A pesar de los desafíos, el país se mantiene entre los más sólidos de la región, gracias a su diversificación sectorial y su atractivo como destino de inversión.
Al dictar la conferencia “Repercusiones económicas para República Dominicana y la región centroamericana”, en el desayuno-conferencia Repercusiones y riesgos de la política arancelaria de Estados Unidos sobre el sector financiero de República Dominicana, dijo que, a nivel global, se espera una reducción del crecimiento económico del 3.3% al 2.8% para este año.
En este contexto, la región de Centroamérica y República Dominicana ha visto reducidas sus expectativas de crecimiento. “La región pasó de una proyección del 3.9% al 3.6%. Solo Panamá podría mejorar por un efecto rebote tras la crisis de la mina de cobre”, explicó el experto.
La política arancelaria estadounidense, impulsada por intereses políticos más que económicos, también genera incertidumbre. “Estos aranceles tienen un efecto de corto plazo, pero no son sostenibles en el mediano y largo plazo”, ya que aumentar los aranceles encarece los productos en EE. UU. y genera inflación, lo que puede afectar la base de votantes del actual gobierno.
Sin embargo, el especialista explicó que el panorama podría mejorar, pero dependería de las negociaciones comerciales con Estados Unidos, las cuales podrían definir el futuro de los aranceles. “El 9 de julio se esperan noticias sobre estos acuerdos”, dijo. Explicó que, de eliminarse la tasa, se enviaría una señal de certidumbre que podría mejorar las proyecciones de crecimiento de la firma.
Proyecciones
En el caso dominicano, la economía ha mostrado una desaceleración desde finales del año pasado. “Durante el primer trimestre también tuvimos una baja, digamos, una desaceleración en la actividad económica. En el primer trimestre estábamos acumulando más o menos un crecimiento de alrededor del 2.7%”.
Agregó que “hubo un ligero crecimiento en marzo y se confirma ahora en mayo otro ligero crecimiento. Sin embargo, seguimos con una tasa de crecimiento más o menos desacelerada del 2.6%, de acuerdo con los datos adelantados”.
Los sectores con mejor desempeño han sido servicios financieros, que tiene una proyección de crecimiento de un 7.9% para este año; turismo, con 7.1%; energía, con 6.1%, y comercio y transporte, con 6.0%. Para este año, se espera que la minería reduzca su crecimiento en un 1.1%.
Al referirse a la demanda agregada, precisó que “el consumo es el que apoya toda la actividad económica; esto representa el 60% del PIB, principalmente. Vemos el componente de inversión, que representa el 12%, que ya tuvo una caída en el último trimestre”.
Señaló que en el último trimestre se confirma que empieza a haber una desaceleración en la economía. Sin embargo, “sigue siendo de las economías que más va a crecer en la región. Nosotros esperamos que crezca un 4%, ya lo vamos a revisar más adelante”.
Respecto a la inflación, se proyecta que se mantendrá dentro del rango meta del Banco Central, influida más por factores externos como los precios de los combustibles y los fenómenos naturales. “El Banco Central ha actuado con cautela”, dijo, al señalar que se prevé que al cierre de año la tasa de política monetaria (TPM) baje hasta 5.50% este año y a 5.25% en 2026.
El ejecutivo de Deloitte destacó la alta dependencia de las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos. “El 60% de las exportaciones van a EE.UU.”, dijo al resaltar que en productos como instrumentos médicos, tabaco y aparatos eléctricos, los aranceles ya están impactando. “Estos sectores han sido los más afectados por la nueva política comercial estadounidense”, precisó.
No obstante, hay productos como el oro que, por ahora, están exentos de aranceles. “Revisamos y el oro no está pagando ningún arancel”, indicó.
Sobre el impuesto del 1% aplicado a las remesas, González señaló que “no creemos que tenga un efecto profundo a nivel macroeconómico, pero sí podría reducir el consumo de muchas familias que dependen de esos envíos”.
Inversión
La inversión extranjera directa sigue siendo un pilar del crecimiento dominicano. “En el primer trimestre recibimos US$1,200 millones, y se proyecta que superemos los US$4,700 millones a final de año, es decir, un crecimiento de un 4.4%”, la cual estará impulsada por sectores como turismo, energía e inmobiliario.
Señaló que la inversión extranjera directa seguirá siendo un motor importante para el crecimiento de la economía dominicana y el turismo, “por mucho, sigue siendo el principal receptor de la inversión”.













