En República Dominicana, el sistema de pensiones exige 360 cotizaciones por parte de los trabajadores formales para poder acceder a la pensión mínima garantizada, sin embargo, solamente el 20% podría alcanzar ese requisito.
Así lo manifestó el economista sénior de Protección Social del Banco Mundial, Ignacio Apella, durante el conversatorio “Nuevas tendencias en pensiones”, que celebró la Superintendencia de Pensiones (Sipen) en el hotel JW Marriot en Santo Domingo.
Enfatizó que hay un 80% que aun cotizando no alcanzaría ese requisito, por tanto, no tendría pensiones dignas. Al respecto, abogó por el establecimiento de requisitos más flexibles para que trabajadores con menos cotizaciones tengan acceso a una pensión.
También, expresó que el requisito de años de cotización tiene un sentido teórico, sin embargo, es “muy” restrictivo. Él defiende un sistema de pensiones flexible, pero advierte que “depende del diseño y del régimen financiero que el sistema tenga”.
Durante su intervención, Apella puntualizó que los sistemas de pensiones fueron concebidos para reemplazar los ingresos en la vejez y mitigar la pobreza en esa etapa de la vida.
Al respecto, el economista aseguró que los sistemas de los países de Latinoamérica cumplen con este rol, sin embargo, tanto la cobertura, la suficiencia como la sostenibilidad se exponen a una disyuntiva, lo cual plantea un reto para los que administran los sistemas de pensiones.
Para explicarlo mejor, Apella señaló que incluir a más personas dentro del sistema o pagar más, entonces eso implica una mayor inversión de recursos; no obstante, para fortalecer la sostenibilidad hay que reducir la cobertura o los beneficios.
“El desafío es lograr cómo tener un buen alcance con una prestación suficiente sin hablar de tasa de reemplazo”, afirmó al tiempo de precisar que los sistemas no fueron diseñados para la realidad actual del mercado laboral.













