Los empleos son fundamentales para el desarrollo de los países de América Latina, ya que constituyen una fuente de riqueza y producción, aumentan el consumo y disminuyen la pobreza.
Durante la Vigésima Reunión Regional Americana, celebrada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Bávaro, La Altagracia, el director regional adjunto de ese organismo para América Latina y el Caribe, Fabio Bertranou, consideró que las estrategias para promover el trabajo decente en la región requieren un enfoque integral.
Bertranou destacó la importancia de un marco normativo que esté alineado con las normas internacionales del trabajo, pero, además, resaltó la necesidad de que se garanticen los principios y derechos fundamentales en el empleo tales como no discriminación, el trabajo no forzoso, al tiempo que se proteja a la niñez del trabajo.
Para que se garantice el empleo decente, acorde con el especialista, es vital que haya condiciones de trabajo seguras y saludables, así como libertad de asociación.
Aseguró a que se requiere una política de empleo que incluya componentes de habilidades ante el contexto cambiante que tiene el mundo de la producción. “La posibilidad de generar empleos formales está muy vinculada con políticas públicas en asociación pública y privada, con las empresas y con los sindicatos, los cuales deben impulsar las habilidades necesarias que requiere el mundo productivo actual”, afirmó.
Otro elemento importante, según Bertranou, es el acceso a la protección social universal. Al respecto, indicó que esta, aunque tiene un componente financiero, debe tener una cobertura “alta”, no solo para los trabajadores bien remunerados, sino para las personas que están en la informalidad.
Desempleo juvenil
Las tasas de desempleo juvenil casi triplican las de desempleo adulto en la región latinoamericana. De hecho, las tasas de desempleo juvenil son de 13.4% en América Latina y el Caribe. Además, el 60% de los jóvenes que trabajan están en la informalidad.
Bertranou explicó que estas tasas ponen en un dilema a la juventud, debido a que las empresas demandan talento, pero también experiencia con el objetivo de desempeñar las distintas funciones para las actividades productivas. “Una alta tasa de desempleo impide que los jóvenes puedan acumular y tener experiencia para poder también mejorar sus trayectorias laborales”, sostuvo.
El vocero de la OIT precisó que hay países en la región que promueven esquemas de formación dual, los cuales permiten a los jóvenes tener trabajos a tiempo parcial con la posibilidad de capacitarse en las empresas. De hecho, vio positivo que estas políticas no sean pruebas piloto, sino que lleguen de forma masiva a los jóvenes, y con esto, resolver la brecha de oportunidades laborales.
Inteligencia artificial
Los distintos sectores de la economía están siendo impactados por la digitalización y la inteligencia artificial, logrando un efecto positivo en la productividad. Uno de ellos es la comercialización de servicios. “Sabemos que la economía de plataformas ha tenido una irrupción muy importante en todo lo que tiene que ver con el reparto”, señaló el director regional adjunto de la OIT, quien, además, subrayó las “enormes oportunidades” de generación de empleo.
No obstante, advirtió que estos trabajos no cuentan con protección social. El gran desafío, según él, es poder fortalecer las condiciones de trabajo decente para los nuevos empleos y las oportunidades que se generan en el segmento de la economía de plataformas.
El sector de la minería es un ejemplo de cómo la inteligencia artificial y la automatización están transformando las industrias. De acuerdo con Bertranou, la tecnología ha permitido sustituir muchos trabajos que exponían a los empleados a riesgos laborales. El trabajo a distancia y el control mediante plataformas han sido clave para reducir esa exposición, logrando un descenso significativo en la incidencia de accidentes laborales y enfermedades profesionales.
Transición justa
De acuerdo con Bertranou, la transición justa es un concepto que se ha desarrollado en el marco multilateral como parte de una discusión tripartita, lo cual resultó en la adopción de directrices internacionales.
Estas directrices buscan asegurar que la actualización de los sectores económicos -necesaria para enfrentar el cambio climático y adecuar las formas de producir y consumir a la sostenibilidad ambiental- se haga de una manera que proteja a los trabajadores.
República Dominicana
Bertranou indicó que hay sectores en República Dominicana con un “enorme” dinamismo y oportunidades. Uno de ellos es el turismo. De hecho, afirmó que Quisqueya es un ejemplo de desarrollo de industria en ese rubro, ya que ha permitido la inserción laboral de la población.
Destacó la importancia de que los sectores se mantengan competitivos y para ello es vital la actualización permanente. Asimismo, resaltó la necesidad de desarrollar nuevas habilidades en todos los sectores.
Mantener la hospitalidad y una oferta de servicios turísticos actualizada es una demanda crítica. Para lograrlo, subrayó el especialista, el país necesita esfuerzos de colaboración público-privada que vaya más allá de la inversión estatal.
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