Las industrias creativas y culturales se han convertido en un motor para posicionar destinos a través del cine, el arte, la moda o la gastronomía. Para Alejandra Luzardo, directora de Boomful, este sector podría ser clave para que República Dominicana pase de ser un destino de sol y playa a convertirse en un hub cultural.
Luzardo, quien participó en la quinta edición del Foro Caribe Naranja con la conferencia “Emprendimientos creativos en América Latina y el Caribe”, señaló que el país debe multiplicar por 25 las exportaciones creativas anuales para entrar en el top 10 global, es decir, unos US$35 mil millones.
Las exportaciones de servicios modernos, que abarcan el desarrollo de software, videojuegos, animación y diseño, así como consultorías digitales y otras soluciones basadas en el conocimiento, alcanzaron los US$2,289 millones en 2024, lo que representa un crecimiento del 29% respecto al año 2023 y del 175% en comparación con 2019, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
De acuerdo con esta referente internacional en industrias creativas, para lograrlo se necesita diseñar una estrategia país que impulse varios de los 34 subsectores que establece la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
“República Dominicana está en un momento único, porque se ha invertido mucho en, por ejemplo, dar incentivos fiscales, pero ahora hay que pasar a la acción”, aseguró, al indicar que el reto está en que “muchas de las políticas que se hacen se quedan, lamentablemente, en una gaveta, y una política se tiene que accionar para que realmente se vean los resultados a largo plazo”.
Durante una entrevista con elDinero, resaltó que el país cuenta con atractivos que pueden ser utilizados estratégicamente para posicionarse como un hub creativo.
“Ustedes tienen todo: tienen gastronomía, que hay que trabajar de la mano también con el turismo; tienen música y estudios de filmación que están al nivel que requiere la industria”.
Lo que lleva a una gran pregunta: “¿Qué estrategia realmente van a implementar para atraer a este talento creativo, darle financiamiento, darles visibilidad y realmente poder llevar a República Dominicana a competir a niveles globales?”.
La especialista instó a apoyarse en la identidad cultural para diseñar emprendimientos que destaquen a nivel global. “Es importante que podamos reconocer que la cultura, nuestra propia cultura, es realmente la clave para el posicionamiento de lo que queremos a futuro. Pero hay que trabajar internamente, hay que cambiar el chip”.
Luzardo destacó que otros países han logrado su desarrollo gracias a las industrias creativas, porque han “hecho estrategias en las que han definido a qué sectores van a apostar”, lo que “significa tener una estrategia clara a largo plazo, porque las industrias culturales y creativas, en el corto plazo, no lo van a lograr. O sea, es muy difícil ver el éxito de un emprendedor en un año”.
Para lograrlo, se requiere invertir en el talento local, diseñar fondos que se adapten a las necesidades de estas empresas y dar visibilidad a los emprendedores creativos a nivel internacional.
Además, “tener los incentivos para que empresas internacionales vengan también a desarrollar contenido en toda esa cadena de valor que puede incluir el cine, la música, la gastronomía, etcétera. El intercambio cultural es relevante para que las industrias también se desarrollen”.
Financiamiento
Uno de los aspectos clave para el desarrollo de este sector está en el financiamiento. Sin embargo, de acuerdo con la experta, “es una tarea pendiente que tienen las industrias”, ya que “generalmente no se entiende la cadena de valor” de este sector.
Por ejemplo, explicó, el proceso de comercialización de la artesanía es diferente al del cine. “No es lo mismo exportar artesanía que desarrollar una película; son necesidades distintas. Entonces, hay un desconocimiento desde el sector creativo”.
Precisó que, al momento de levantar capital, se enfocan en la producción y luego no tienen presupuesto para la promoción. “No han entendido que, para que eso llegue a otros lugares, tienes que promocionar las películas, que tienes que tener el 50% de lo que invertiste en tu película también para exportarla o darla a conocer”.
Sobre el papel de los bancos, dijo que regularmente los emprendedores creativos no califican en la depuración crediticia porque no cuentan con la estructura y el perfil empresarial tradicional.
“Cuando te preguntan en los bancos: ‘¿Cuánto equipo tienes?’, que puede ser un aval para tu préstamo, en las industrias creativas te dicen: ‘No, no tenemos’, porque si yo voy a hacer una película, no voy a comprar cámaras, las voy a rentar”, señaló.
Para ello, indicó que el Gobierno debe trabajar en colaboración con las entidades privadas, ya que por sí solo el Estado “no cuenta con los recursos suficientes para impulsar el sector creativo”.
Inteligencia artificial
Para Luzardo, la inteligencia artificial, más que un riesgo, es una herramienta que potenciará la industria. “Hay miles de datos que tienen que ver con la inteligencia artificial, que definitivamente va a cambiar la manera en que trabajamos”.
El reto, según destacó, es que “nadie puede dar una respuesta exacta de cómo impactará la IA, pero, por lo que se está viendo, creo que hay que pensar que la inteligencia artificial cada vez más traerá instrumentos que nos permitirán producir cosas nuevas que no podemos imaginar en este momento”.
Señaló que el crecimiento global de la IA, si se compara con los contenidos globales, es del 15%, pero el impacto en las industrias creativas cuando se usa la inteligencia artificial puede llegar al 30%.
En cuanto al derecho de autor, dijo que es necesario que las leyes se adapten a las demandas del mercado para poder proteger el contenido que se está creando. “Las leyes tienen que ser un poco orgánicas, que se vayan adaptando a los avances tecnológicos de la industria, porque proteger a nuestros creadores significa también proteger sus creaciones”.









