Es un hecho que el crecimiento del uso de vehículos híbridos y eléctricos en República Dominicana está transformando el parque automotriz. Hoy no solo se ven cargadores en las principales plazas del país, sino que también existe una electrolinera, una estación de recarga para vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Sin embargo, la infraestructura que debería acompañar esa transición no avanza al mismo ritmo.
De acuerdo con el Registro de Oferta de Edificaciones (ROE) correspondiente a 2025, solo 181 obras, equivalentes al 3.2% del total registrado, incorporan cargadores eléctricos, una cifra reducida frente al comportamiento del mercado, que en los últimos cinco años ha importado casi 30,000 unidades eléctricas e híbridas, según la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
El ROE de 2025, también elaborado por la ONE, registra 7,619 obras nuevas y actualizadas, de las cuales 5,635 están activas. La mayor concentración se encuentra en Santo Domingo Este, seguido por Santo Domingo de Guzmán, municipio que además lidera en área de construcción activa. Del total, el 77.8% corresponde a edificaciones actualizadas, mientras que el 22.2% pertenece a obras nuevas.
Según el Diagnóstico Energético 2023, elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), el país contaba hasta ese año con 373 cargadores de un puerto, 85 de dos puertos y uno de tres puertos, en su mayoría concentrados en el Gran Santo Domingo, Punta Cana, Santiago y otras áreas estratégicas. En la actualidad, en las provincias del país hay distribuidos unos 500 cargadores con estaciones de carga pública, residencial y empresarial, con carga normal (potencia estándar de 7 a 7.5 kilovatios) y carga rápida (500 kilovatios en corriente continua).
Esta baja adopción ocurre en un contexto de crecimiento acelerado del parque vehicular sostenible. Entre 2020 y 2024, ingresaron al país 29,736 vehículos eléctricos e híbridos, según la ONE. El 68.5% corresponde a autos totalmente eléctricos (20,372 unidades), cuyo aumento interanual ha rondado el 40% en los últimos años. Los híbridos, por su parte, representan el 31.4%, con 9,364 unidades importadas en el mismo período.
En el caso de los autos híbridos, además de un menor consumo de combustible (hasta un 40% menos), producen menores emisiones de CO₂ y NOx. También ofrecen la posibilidad, dependiendo del modelo, de operar exclusivamente en modo eléctrico a velocidades de hasta 110 kilómetros por hora. El incentivo fiscal que exonera el 50% de los impuestos de importación ha impulsado la entrada de más de 120 marcas, mientras el país consolida un parque vehicular total de 6.2 millones de unidades. Sin embargo, la infraestructura residencial y comercial para soportar esta transición (particularmente la instalación de cargadores) avanza de forma mucho más lenta.
Este comportamiento ocurre en un parque vehicular nacional que alcanzó 6,194,052 unidades en 2024, con una tasa de 574 vehículos por cada 1,000 habitantes.













