Un estudio del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) del 2020 define la economía plateada, también llamada “silver economy”, como aquella parte de la economía global vinculada al cambio demográfico producido por el envejecimiento de la población cuyo enfoque se centra en las necesidades y demandas de los adultos mayores, básicamente las personas por encima de 60 años.
Históricamente, se ha entendido que el envejecimiento es una carga para la sociedad, pues implica dar respuestas a la demanda de salud creciente de pensiones, servicios de salud y atención por vejez.
Sin embargo, detrás de los grandes desafíos que tiene el envejecimiento, los investigadores han encontrado oportunidades laborales y posibilidades de crear nuevos emprendimientos, ya que los adultos mayores de hoy en día suelen tener más energía, capacidad de seguir estudiando, y llevar una vida más productiva.
En efecto, si se observan detenidamente los datos del estudio del Grupo BID, vinculados al consumo de los adultos mayores en algunos países, se podrá notar que, por ejemplo, Japón, el mercado de la economía plateada supera los 1.1 trillones de dólares, cifra que se duplicó en 20 años y que hoy representa prácticamente la mitad de todos los consumos.
Así también, se estima que en la Unión Europea esta economía llegue a los 5.7 millones de euros, con un crecimiento anual de 5.0%. De la misma manera, se calcula que del total del crecimiento del consumo en las ciudades del Noreste de Asia y en Europa Occidental entre 2015 y 2030, casi el 60% provendrá de los adultos mayores de 60 años y más.
En el caso de América Latina y el Caribe, según el estudio de marras, las personas mayores de 60 años representan el 13% de la población, un porcentaje menor que Europa, quien tiene un 26%, y también en relación con América del Norte que ostenta un 23.0%. No obstante estos datos, hoy en día ALC es la región del mundo que más rápidamente está envejeciendo, estimándose que, al 2050, más de una de cada cuatro personas (27.5%) será mayor de 60 años.
La transición del 10% al 20% tomará solo 28 años, frente a los 30 años ques se tomó la de Asia y los más de 60 de Europa y América del Norte.
Este acelerado envejecimiento de la población latinoamericana plantea importantes retos para los países, los cuales deberán adoptar medidas urgentes para transformar sus economías, adaptando sus sistemas de protección social e inaugurando modelos de adaptación a la economía plateada.
Para República Dominicana, la implementación de una estrategia nacional de economía plateada no es solo una opción humanitaria, sino una necesidad imperativa de competitividad y sostenibilidad fiscal hacia el 2030. De hecho, en el contexto dominicano, este fenómeno presenta una oportunidad de éxito única debido a tres factores críticos: existencia de un turismo de salud y bienestar; consumo de nicho y servicios de cuidado, y el mercado de la experiencia.
|Sin embargo, para que la economía plateada tenga éxito en el país, el Estado y el sector privado deben romper la barrera del “edadismo” (discriminación por edad), ya que no se puede capitalizar un sector al que se le excluye del mercado laboral o del crédito formal, por lo que se quedará solo como un activo invisible.











