La activista guatemalteca y premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, afirmó que las alianzas entre el sector público y privado son determinantes para enfrentar los efectos del cambio climático y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible.
Durante su participación en ExpoSostenible 2026, donde dictó la conferencia “Desarrollo sostenible, paz y cultura: una agenda compartida”, Menchú enfatizó que “se hace fundamental que los sectores públicos y privados trabajen en conjunto para diseñar e implementar soluciones que garanticen la sostenibilidad”.
La líder indígena subrayó que, más allá de los esfuerzos técnicos o institucionales, la voluntad política sigue siendo un factor clave para lograr transformaciones reales en los países. “Si no hay voluntad política, realmente se van agudizando las controversias y después no las podemos resolver”, sostuvo.
En el encuentro, organizado por el Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD), Menchú planteó que la sostenibilidad no debe abordarse como un concepto aislado ni como una tendencia, sino como un compromiso estructural que involucra a gobiernos, empresas y ciudadanos. A su juicio, los desafíos actuales, desde el cambio climático hasta la desigualdad, requieren una visión compartida y acciones coordinadas.
En ese contexto, valoró espacios como ExpoSostenible 2026 al considerarlos plataformas clave para el diálogo multisectorial y la construcción de soluciones colectivas. “Este es un espacio de encuentro que fortalece el liderazgo colectivo y nos permite compartir iniciativas que pueden ser replicadas en otros países”, indicó.
La premio Nobel también hizo énfasis en la necesidad de fortalecer la educación y la conciencia social como pilares para impulsar cambios sostenibles en el tiempo. En particular, llamó a las nuevas generaciones a asumir un rol activo en la construcción de un futuro más responsable.
“Los jóvenes tienen su futuro en sus manos”, afirmó, al invitarlos a “tomarlo y hacerlo suyo” mediante la construcción de “mejores ideas, el desarrollo de iniciativas y una educación basada en la paz, los valores, los principios y la consistencia”.
Asimismo, abogó por una transformación en la forma en que se conciben las acciones individuales y colectivas, destacando la importancia de incorporar un enfoque más humano en las decisiones.
“Humanicemos todo lo que toca nuestras manos. Humanicemos todo lo que toca nuestras ideas, para que podamos realmente formar seres humanos con sensibilidad y no pequeños robots a los que, al final, no les importa nada”, expresó.













