El director de regulación de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Vladimir Santos, afirmó que el nuevo reglamento de generación distribuida impulsará un crecimiento sostenido del sector, aunque con una característica clave: concentración en zonas con mayor capacidad económica, lo que plantea retos técnicos y de planificación para el sistema eléctrico nacional.
Durante su intervención en el panel del conversatorio sobre el nuevo reglamento, organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Santos abordó de forma directa las fortalezas y debilidades de la normativa, partiendo de una visión técnica centrada en los distintos actores del sistema. “La generación distribuida hay tres principales clientes: clientes, desarrolladores y empresas distribuidoras”, explicó al inicio de su exposición, estableciendo el marco desde el cual evaluó el impacto del reglamento.
El funcionario destacó como uno de los avances más relevantes la mejora en los tiempos de respuesta dentro del sistema. En ese sentido, afirmó que “en 45 días ya hay un resultado”, en referencia a los procesos de aprobación, lo que, según indicó, reduce tiempos muertos en las solicitudes. Asimismo, destacó el impacto de la certificación de instaladores como una mejora en la calidad del sector. En sus palabras, “la certificación debe elevar el nivel… y sacar actores que están haciendo cosas no adecuadas en las instalaciones”. Desde su perspectiva, este elemento introduce mayor control técnico en un contexto donde la generación distribuida sigue creciendo.
Cargo por uso de red
Otro de los puntos que destacó fue la introducción del cargo por uso de la red. Señaló que “desde el punto de vista de la distribuidora, es positivo el cargo por el uso de la red”. Sin embargo, inmediatamente advirtió que este mismo aspecto presenta debilidades dentro del reglamento. De hecho, advirtió que “hay una debilidad en el cargo por capacidad”.
Santos detalló que existen escenarios en los que las distribuidoras no recibirán compensación por el uso de la infraestructura. En ese sentido, indico que “en la inyección cero, las distribuidoras no van a recibir ese cargo”. Además, agregó otro caso específico. “Si los clientes incurren en regulación para evitar inyección, tampoco van a recibir esa compensación”, dijo.
A partir de estos elementos, concluyó que esto representa un desafío directo para la sostenibilidad financiera del sistema. “Eso es un problema para la sostenibilidad de la empresa”, añadió.
Zonas económicas
Uno de los planteamientos más destacados de Santos fue la advertencia sobre la distribución geográfica del crecimiento de la generación distribuida. En ese sentido, afirmó que “va a haber una tendencia a concentrarse más los sistemas alrededor de los puntos económicos más fuertes”. Explicó que este comportamiento responde a los incentivos del propio reglamento y a la capacidad de inversión de ciertos sectores. “Hay un incentivo a que vayan hacia allá”, dijo.
Asimismo, indicó que el crecimiento no será uniforme en todo el territorio. “Va a haber un crecimiento ahí donde ya tenemos generación distribuida”. Este fenómeno, según explicó, se vincula con la eliminación de ciertos límites que existían anteriormente. En sus palabras, “ya no hay un límite, esos casos pueden ampliar la capacidad que tienen”.
Santos advirtió que esta concentración representa un reto para las empresas distribuidoras. Citó que “las distribuidoras tienen el reto de estudiar bien esa parte”. Explicó que será necesario evaluar con mayor precisión la capacidad de los circuitos para evitar problemas técnicos. En ese sentido, agregó que “hay que evitar que haya una gran concentración de esta generación”.
También señaló que una alta concentración puede incrementar los efectos de la variabilidad de las energías renovables en puntos específicos del sistema. El director de regulación de la CNE ofreció datos concretos sobre la participación actual de la generación distribuida y su proyección futura. Indicó que “para finales del 25 alcanzaba como 500 megavatios”, refiriéndose a la capacidad instalada. Asimismo, explicó su participación en la demanda nacional. “Representaron alrededor del 3.2% del consumo nacional”. De cara al futuro, proyectó un crecimiento moderado pero sostenido. “Esperamos que el aporte sea de alrededor del 4% para 2030”, dijo. También destacó que este crecimiento deberá acompañar el aumento de la demanda. “Sabemos que la demanda crece, entonces también debe seguir creciendo la capacidad”, añadió.
Santos también abordó las medidas que se están tomando para manejar los efectos de la generación distribuida en el sistema. En ese contexto, afirmó que “hay un plan agresivo de incorporar baterías en el sistema”.
Explicó que estas soluciones estarán destinadas tanto al almacenamiento como a la regulación de frecuencia, señalando que se trata de mecanismos necesarios “para almacenamiento y para regulación de frecuencia”.
Según indicó, estas acciones forman parte de la planificación del sistema para enfrentar la variabilidad de las energías renovables, al asegurar que “se están tomando medidas para que el sistema responda a todas las variabilidades”.
El funcionario también mencionó el desarrollo de nuevas formas de integración tecnológica dentro del sistema eléctrico. En ese sentido, planteó que “si esas instalaciones se pueden monitorear, se podrían crear plantas virtuales”. Explicó que algunos desarrolladores ya cuentan con centros de monitoreo, lo que abre la posibilidad de integrar múltiples sistemas distribuidos y operarlos como una sola unidad. Agregó que este tipo de herramientas podría convertirse en un elemento clave para la gestión del sistema en el futuro.
A lo largo de su intervención, Santos reiteró que el crecimiento de la generación distribuida es un proceso en curso que requiere una gestión cuidadosa.
Señaló que existen retos en la capacidad de las distribuidoras para evaluar y autorizar nuevas instalaciones, así como en la necesidad de contar con personal técnico capacitado. En ese contexto, sostuvo que “hay que ser más finos a la hora de otorgar los puntos donde se pueden conectar”.
El director de regulación de la CNE dejó claro que el nuevo reglamento introduce avances importantes, pero también plantea desafíos en términos de sostenibilidad, planificación y distribución territorial.









