[dropcap]C[/dropcap]omo consecuencia del escándalo de corrupción que se ha destapado respecto a Odebrecht, se reveló que la empresa de construcción multinacional pagó en República Dominicana, a través de al menos un intermediario, sobornos por un monto de US$92 millones.
Conforme a la Ley 448-06, cualquier persona que incurra en sobornar debe pagar una multa ascendente al doble del monto entregado como soborno; es decir, en este caso, un monto US$184 millones.
Tanto la Procuraduría General de la República como la misma empresa Odebrecht han confirmado que la compañía ha reconocido su culpa y estará realizando este pago a favor del Estado dominicano.
Ante el posible ingreso al erario de US$184 millones como multa impuesta a Odebrecht, surge la interrogante de qué hacer con estos cuantiosos recursos. Resulta interesante, sin embargo, que el Estado recientemente realizó una emisión de bonos soberanos por un monto de US$1,200 millones, por lo que la multa de “apenas” US$184 millones pudiera parecer como una gota en el mar de erogaciones del gobierno central, pero para un país pobre –como todavía lo es República Dominicana– estos recursos pudieran hacer mucho bien.
A modo de ejemplo, podemos citar la situación del sistema público de salud en República Dominicana, el cual quedó, respecto de un hospital en particular, penosamente descrita en un artículo publicado en la prensa nacional la semana pasada.
Según relata dicho artículo, en el hospital se encontraban cucarachas en los consultorios y salas de internamientos, carecían de guantes desechables, y no había sábanas ni en los consultorios ni las salas de internamiento, los baños estaban fuera de servicio (con las consecuencias que esto implica) entre otros aspectos y detalles de condiciones infrahumanas.
Por igual, podemos referirnos al desempleo por falta de formación, el cual es un problema endémico en nuestro país.
Finalmente, otro ejemplo es el precario estado de nuestra justicia, a la cual le corresponde por ley un presupuesto que no es respetado por los otros poderes del Estado.
Es la justicia que debe sancionar a los servidores públicos que recibieron los sobornos de parte de Odebrecht, pero no estará en condiciones de hacerlo ante un presupuesto que no le permite realizar sus funciones de manera digna.
Son solo algunas de las áreas a las que podrían ser destinada la suma a ser recibida por el Estado de Odebrecht. Esperemos que se dé un uso productivo y sensato a estos recursos, y que la Ley 448-06 continúe siendo aplicada.











