El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) bajó este viernes un 1.51%, hasta los US$94.4 el barril, a la espera de una nueva ronda de negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
Al término de la jornada, los contratos de futuro del WTI para el mes de junio, el de referencia en EE.UU., restaban US$1.45 con respecto al cierre anterior.
En el cómputo semanal, el crudo de Texas ha subido un 10% ante las guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán el sábado a Pakistán para participar en una nueva ronda de negociaciones de paz con Irán, anunció este viernes la portavoz de la Administración, Karoline Leavitt.
Trump anunció el martes un alto el fuego indefinido en la guerra hasta que el Gobierno iraní presente una propuesta de acuerdo para poner fin al conflicto.
Los contactos entre Teherán y Washington permanecen encallados ante la negativa iraní de sentarse a negociar mientras Estados Unidos mantenga el bloqueo naval a sus puertos y buques.
Por su parte, Israel y el Líbano acordaron extender tres semanas más el alto el fuego, según anunció el jueves Trump tras mantener una reunión con representantes de ambos países en la Casa Blanca.
Los operadores también siguen de cerca la situación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde pasaba el 20% del crudo mundial, en medio del bloqueo total a las costas iraníes ordenado por Trump.
Según el analista Tom Essaye, el contrato de junio del WTI “es el indicador clave del precio del petróleo”.
“(Si ocurre) un cierre por encima de los US$100, debería interpretarse como una señal de que se ha producido un catalizador de aversión al riesgo o de escalada bélica, y los inversores deberían prepararse para una mayor volatilidad”, apunta el experto en su informe Sevens Report.












