República Dominicana enfrenta la nueva escalada internacional con un margen de maniobra limitado tanto desde la política fiscal como monetaria, según manifestó el economista Bernardo Fuentes.
Durante su participación en el Foro Económico Perspectivas Económicas 2026, realizado en el Hotel Embajador, el economista sostuvo que el país entra a este nuevo escenario global con restricciones importantes para aplicar medidas de estímulo o ampliar subsidios, en un contexto de inflación presionada por el aumento del petróleo y tasas internacionales elevadas.
“Tenemos poco margen en la política monetaria y poco margen en la política fiscal”, afirmó el también segundo vicepresidente de Estudios Económicos del Banco BHD.
La observación surge en medio del conflicto entre Irán y Estados Unidos, que disparó el precio internacional del petróleo y reactivó preocupaciones sobre inflación global, desaceleración económica y estabilidad financiera.
Fuentes explicó que el principal desafío para las autoridades dominicanas será encontrar un equilibrio entre controlar los precios y evitar una desaceleración más profunda de la economía.
En el caso del Banco Central, señaló que las presiones inflacionarias limitan la posibilidad de aplicar políticas expansivas similares a las utilizadas durante la pandemia.
“El Banco Central tiene el reto de buscar dónde está ese balance”, sostuvo.
Actualmente, la inflación dominicana se mantiene cercana al límite superior del rango meta oficial de entre 3% y 5%.
Según explicó, el aumento del petróleo y las presiones externas probablemente empujarán la inflación por encima de ese objetivo durante varios meses.
De hecho, indicó que el propio Banco Central ya reconoció esa posibilidad en recientes comunicaciones de política monetaria.
“Dados los efectos del choque, ellos están pronosticando que la inflación pudiera estar por encima de la meta durante varios de los próximos meses”, explicó.
En condiciones normales, agregó, los bancos centrales responden aumentando tasas de interés para desacelerar la economía y contener precios. Sin embargo, hacerlo en el contexto actual podría afectar aún más el crecimiento económico.
Por eso, entiende que las autoridades probablemente permitirán temporalmente una inflación más alta antes que aplicar aumentos agresivos en las tasas.
“Probablemente vamos a vivir con una inflación por encima de la meta durante algunos meses”, insistió.
Pero el reto no se limita a la política monetaria. Fuentes sostuvo que el Gobierno también enfrenta limitaciones fiscales importantes luego de varios años operando con déficits y elevados niveles de endeudamiento.
“Desde 2008 el Gobierno ha estado operando con déficit”, recordó.
Ese comportamiento, explicó, incrementó el peso del servicio de deuda y redujo el espacio disponible para responder a nuevos choques externos mediante subsidios o programas de apoyo masivos.
“El Gobierno no tiene la capacidad de aumentar agresivamente los subsidios para que la población no se vea impactada por los mayores precios del petróleo”, afirmó.
El economista explicó que el dilema fiscal es particularmente complejo porque cualquier decisión implica costos económicos.
Por un lado, aumentar subsidios eléctricos o combustibles presionaría las finanzas públicas y elevaría el déficit. Por otro, trasladar completamente el incremento de los precios internacionales hacia los consumidores aumentaría la inflación y afectaría el crecimiento.
“Estamos en una situación muy compleja”, resumió. Fuentes citó incluso evaluaciones recientes de la calificadora Fitch Ratings, que advirtió sobre las dificultades de sostener mayores subsidios energéticos en el actual contexto internacional.
“Si se adoptan medidas para limitar el impacto del precio de la energía sobre los consumidores, eso ejercerá presión sobre las finanzas públicas”, explicó.
Añadió además que el actual escenario internacional tampoco parece favorable para impulsar una reforma tributaria. “No luce que sería el momento”, sostuvo.
Pese a las restricciones, el ejecutivo del BHD afirmó que la economía dominicana mantiene algunos elementos positivos que permiten enfrentar mejor el escenario actual en comparación con crisis anteriores.
Entre ellos destacó el fortalecimiento de las reservas internacionales del Banco Central, el comportamiento de los sectores generadores de divisas y la estabilidad reciente del tipo de cambio.
También señaló que la economía dominicana venía mostrando señales de recuperación desde mediados de 2025, aunque a un ritmo menor al registrado históricamente.
“Estamos entrando a esta situación con una economía que viene recuperándose”, afirmó. Sin embargo, reconoció que el deterioro del entorno internacional obligará a revisar las proyecciones económicas originalmente planteadas para este año.
A finales de 2025, el BHD esperaba un crecimiento económico cercano al 4%. Ahora, explicó, el escenario apunta a una expansión menor, mayor inflación y más presión sobre las tasas de interés. “Los supuestos fundamentales cambiaron”, indicó.
Pese al deterioro del panorama, Fuentes insistió en que el país no enfrenta riesgos inmediatos de inestabilidad cambiaria o financiera severa, gracias a la acumulación de reservas internacionales y al desempeño de los sectores externos.
Aun así, advirtió que la economía dominicana continuará altamente expuesta a la evolución del conflicto internacional y al comportamiento del petróleo en los próximos meses.












