La capacidad de aprendizaje del trabajador dominicano figura entre los atributos mejor valorados por las empresas de inversión extranjera que operan en el país. Sin embargo, esas mismas compañías señalan la escasez de talento altamente especializado y el costo asociado al despido laboral entre los principales desafíos para expandir sus operaciones. La aparente contradicción fue uno de los hallazgos más llamativos del Primer Barómetro de la Inversión Extranjera Directa (IED), presentado por la Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extranjera (Asiex).
Los resultados del estudio indican que las empresas extranjeras mantienen una percepción positiva sobre el capital humano local, especialmente en aspectos relacionados con la capacidad de adaptación y aprendizaje. Roberto Despradel, responsable de presentar los hallazgos del barómetro, destacó que la valoración de este indicador fue una de las más altas dentro de las 43 variables evaluadas.
“La inversión extranjera reconoce la capacidad de aprendizaje y adaptación del talento dominicano”, explicó Despradel al presentar los resultados. Sin embargo, cuando las empresas evaluaron los factores que limitan su competitividad o capacidad de expansión, apareció una realidad distinta. Entre las variables con peor valoración se encuentran la disponibilidad de trabajadores altamente calificados, la formación técnico-profesional y el costo de despido laboral.
Para Alejandro Peña Prieto, presidente de Asiex, ambos hallazgos no son excluyentes y muestran una transformación que experimenta la economía dominicana a medida que intenta atraer industrias de mayor complejidad tecnológica.
“El inversionista extranjero se siente muy a gusto trabajando con la empleomanía dominicana”, afirmó. Según explicó, la preocupación identificada en el estudio no está relacionada con la disposición o el desempeño general de los trabajadores, sino con la capacidad del mercado para suplir perfiles especializados.
“Los retos son más bien poder identificar y localizar empleados altamente calificados, mano de obra altamente especializada”, señaló. Peña indicó que este desafío no es exclusivo de República Dominicana, sino que forma parte de una tendencia observada en numerosos países que buscan atraer industrias intensivas en tecnología y conocimiento. “En la medida que seguimos avanzando hacia industrias más tecnificadas y sofisticadas, tenemos que ir dando mayores capacidades a la mano de obra”, sostuvo.
El planteamiento coincide con otra de las conclusiones del barómetro. Aunque la oferta de trabajadores fue valorada positivamente, las empresas consideran que existe una brecha importante en la disponibilidad de personal con competencias avanzadas, particularmente para sectores vinculados a manufactura de mayor valor agregado, tecnología e industrias especializadas.
Despradel resumió ese desafío durante su presentación al señalar que “si queremos movernos hacia producción de mayor valor agregado, aquí hay un espacio de mejora”. Esta situación se da en momentos en que el Gobierno y el sector privado impulsan estrategias para atraer inversiones en áreas como semiconductores, inteligencia artificial, manufactura avanzada, industria aeronáutica y dispositivos médicos.
Peña recordó que precisamente uno de los hallazgos de la estrategia nacional para el desarrollo de la industria de semiconductores fue la necesidad de ampliar la base de técnicos y profesionales especializados. “Tenemos que crear una base más amplia de empleados técnicos a nivel nacional”, afirmó.
La otra preocupación identificada por las empresas se relaciona con el costo de despido laboral, particularmente con el esquema de cesantía. El barómetro ubicó este factor entre los elementos con mayor espacio de mejora dentro del clima de inversión. Despradel señaló que “el tema de las cesantías es algo que las mismas empresas de inversión extranjera representan como un costo operativo importante”.
Para Peña, el análisis debe realizarse dentro del contexto de una economía que busca generar empleos de mayor calidad y mejor remuneración. “Lo que perseguimos tratando de atraer inversión de mayor valor agregado es precisamente crear mayores y mejores puestos de trabajo, mucho mejor remunerados”, explicó.
Según indicó, una de las contribuciones históricas de la inversión extranjera ha sido elevar el nivel de compensación promedio dentro de determinados segmentos del mercado laboral. “Los empleos que provienen de empresas de inversión extranjera, en general, tienen compensaciones más altas”, afirmó.












