[dropcap]H[/dropcap]ace poco el Banco Central (BC) informó que el producto interno bruto (PIB) creció en un 6.6% en 2016. Una buena noticia que sitúa al país, destacaba, por tercer año consecutivo como líder en América Latina, por encima de Panamá (5.2%), Nicaragua (4.5%) y Costa Rica.
Pero la encuesta Gallup, difundida la semana pasada por el diario Hoy, revela que el 76.4% de la población dominicana percibe que “la economía nacional está muy mal” y que apenas un 7% percibe que “es muy buena”, y 15.9% la ve “regular”.
La medición, también arroja que el 51.2% de los consultados siente que su condición económica “es negativa”, un 32.4% la define como “regular” y un 16% “positiva”.
La misma encuesta preguntó a los dominicanos sus principales preocupaciones: delincuencia (74.1%), desempleo (38.7%) e inflación (38.14%).
Sobre el desempleo el Banco Central dijo que en 2016 se generaron en promedio unos 148,532 nuevos empleos, lo cual se tradujo en una reducción de la tasa de desocupación abierta promedio de 7.3% en 2015 a 7.1%.
También dijo que la inflación cerró 2016 en 1.70% (“la segunda más baja en los últimos 33 años”), manteniéndose por debajo del límite inferior de la meta.
Pero la encuesta Gallup testimonia, una vez más, que el Estado dominicano y el sector privado tienen que buscar mecanismos para que la bonanza económica que se pregona desde el edificio del Banco Central se convierta en bienestar para la población y, a su vez, —sin recurrir a la filantropía— , genere más riqueza para todos como parte de un círculo virtuoso.





