Como cada mes, la publicación del comunicado de política monetaria (CPM) de la Junta Monetaria (JM) genera expectativas en cuanto a cómo las autoridades evalúan el entorno económico del momento, así como las proyecciones de corto y mediano plazo. En esta entrega que corresponde a la reunión de política monetaria de junio de 2026 se tiene la primera evaluación de la JM luego de que se anunciara un proceso de negociaciones de paz en la guerra entre Israel y Estados Unidos de un lado, y la República Islámica de Irán del otro lado.
A continuación, se aplicará la metodología de lectura comparativa de este comunicado mensual con el CPM del mes anterior, de modo que se puedan destacar los cambios más relevantes y detectar posibles cambios de postura de la Junta Monetaria de cara al cambiante panorama internacional.
De hecho, el balance de novedades va, sin duda alguna, hacia lo positivo, a pesar de que este CPM subraya el riesgo de que, lejos de bajar las tasas de interés en los Estados Unidos, se anticipa un primer incremento de la tasa de política antes de finalizar el año 2026. A pesar de este dato que no permitirá nuevos recortes en la tasa de política monetaria (TPM) en República Dominicana por lo que queda del año 2026, la muy buena noticia es que se ha confirmado la “reaceleración” de la economía dominicana durante los cinco primeros meses del presente año, con el Indicador mensual de actividad económica (IMAE) de mayo que alcanza +4.73%, muy por encima del crecimiento de +3.13% registrado en el mismo mes del año pasado, y que permite entonces que el crecimiento acumulado por lo que va del año suba de +4.05% (hasta abril) a +4.19% (hasta mayo), superando de este modo la proyección oficial de +3.75% para el año 2026 completo de acuerdo al nuevo Marco Macroeconómico Plurianual (MMP) publicado en junio 2026 por el Ministerio de Hacienda y Economía (MHE).
El CPM de junio conserva la misma estructura de catorce (14) párrafos, empezando con el anuncio de mantener nuevamente sin cambios las tres (3) tasas de interés de referencia: la TPM se mantiene en 5.25% anual; mientras la tasa de facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) sigue en 5.75% anual; y, la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en 4.50% anual. Comentario: los últimos cambios se habían producido: en la reunión de octubre 2025 cuando se redujeron en 25 puntos básicos tanto la TPM como la Repos; en cuanto a la Overnight, hay que remontarse mucho más atrás hasta la reunión de noviembre de 2024.
En el segundo párrafo en el cual se motiva la decisión de no modificar las tasas vigentes, se hace una nueva mención a un entorno geopolítico ahora más favorable: “el precio del crudo recientemente se ha reducido de forma significativa ante el acuerdo alcanzado en Medio Oriente.” Comentario: si bien los precios del barril de petróleo han bajado cerca de US$40 desde su pico más reciente (US$108.66 el pasado 18 de mayo), se encuentran todavía unos US$10 arriba del cierre del año pasado (US$57.42).
En el tercer párrafo, se revisa ligeramente al alza el crecimiento para Estados Unidos (EEUU) en el 1º trimestre 2026 (T1-2026) de 2.6% (mes pasado) a 2.7% (ahora) proyectando además “una expansión de 2.1% para 2026 según Consensus Forecast”. Igualmente, en el caso de la inflación, el ritmo anual subió fuertemente de “+3.8% en abril” a “+4.2% en mayo”.
Finalmente, como cambio más desfavorable en cuanto a EE. UU., el CPM modificó drásticamente la postura de la JM, desde “(…) la Fed mantendría sin cambios su tasa de referencia en los próximos meses’’ a “La Fed (…) podría realizar un aumento de 25 puntos básicos en el segundo semestre del año”.
Para la Zona Euro (cuarto párrafo), siguen deteriorándose las perspectivas: i) “el crecimiento se desaceleraría hasta 0.6% en 2026 (vs. 0.8% el mes pasado); ii) la inflación aumentó hasta 3.2% en mayo” (vs. 3.0% el mes pasado); y, iii) señala el “incremento de la tasa del Banco Central Europeo en 25 puntos básicos en junio” y “los analistas del mercado (…) esperan un aumento adicional en lo que resta del año”.
En América Latina (quinto párrafo) se mantiene todo sin cambio, con crecimiento “moderado” de 2.0% en 2026.
Para materias primas (sexto párrafo) destacan profundos cambios: para el petróleo se saluda que “el WTI continúo disminuyendo (…) de unos US$90 al cierre de mayo, a unos US$70 en la actualidad”. Mientras en el caso del oro, el CPM destaca que “(…) el oro (…) se ha moderado en torno a los US$4,000” (este mes), lo que contrasta con los niveles de US$4,600 de finales de mayo o los US$5,000 a inicios de 2026.
En cuanto a inflación local (séptimo y noveno párrafos), se reporta otra ligera subida: de 5.11% (mes anterior) a 5.35% (ahora); mientras la inflación subyacente bajaba muy levemente de 4.87% (abril) a 4.86% (mayo). Se proyecta ahora una ralentización del ritmo de inflación que retornaría a su rango objetivo de 4.0% +/- 1.0% “en el transcurso del segundo semestre” (ahora) en vez de “en el cuarto trimestre del año “(mes pasado). Sin sorpresa, en el octavo párrafo, el CPM menciona la promulgación de la “Ley con medidas orientadas a incrementar las recaudaciones e incentivar la inversión privada”.
En cuanto a otras perspectivas (décimo y undécimo párrafos), el CPM solamente ha completado la redacción para subrayar que el crecimiento de 9.0% del crédito privado es “impulsado principalmente por el financiamiento a los sectores productivos”.
En cuanto al crecimiento económico hasta mayo 2026 (decimosegundo párrafo), la narrativa del CPM es ahora mucho más positiva al mencionar ahora: “(…) el IMAE se ha dinamizado (…) con un crecimiento interanual de 4.7% en mayo, y una expansión promedio de 4.2% en enero-mayo” en vez de “el IMAE ha registrado una mejoría y (…) un crecimiento promedio de 4.0% durante enero-abril”. Y mucho mejor, cuando el mes pasado proyectaba que “la actividad económica se expanda en torno a 3.5%-4.0% para 2026”, ahora es más optimista al proyectar: “en torno al extremo superior del rango de 3.5% – 4.0%”.
Finalmente, en cuanto a actividades generadoras de divisas (decimotercer párrafo) esas pasan de “dinamismo” a “comportamiento favorable”, destacando como impacto favorable “(…) la apreciación acumulada del peso dominicano en torno a 5% al cierre de junio 2026” (ahora) vs. “(…) una apreciación en torno a 8.0% al cierre de mayo 2026”. Mientras para las reservas internacionales, indica una muy ligera baja desde “se ubican en US$15,900 millones” (mes pasado) a “se ubican en US$15,800 millones” (ahora), con lo que, como porcentaje del PIB, también se reduce levemente, al pasar de 12.0% del PIB (mes pasado) a 11.0% del PIB (ahora).
Como de costumbre, se cierra con el último párrafo (sin modificaciones) donde el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) “continuará dando seguimiento a la coyuntura internacional y su potencial impacto económico, reiterando su compromiso con su objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica. “
En resumidas cuentas, la lectura comparativa de los dos pasados CPM del BCRD deja tres claras señales para entender el actual entorno económico, y su esperada evolución en los próximos meses: i) Es probable que se haya iniciado un nuevo ciclo de remontada en las tasas de interés en los Estados Unidos; ii) Se confirman importantes caídas en las cotizaciones internacionales de materias primas de enorme relevancia para República Dominicana; y, iii) La economía dominicana empezó a “reacelerar” a partir del 1 trimestre 2026 con lo que luce posible ahora superar ligeramente la última proyección oficial de crecimiento para 2026 (+3.75% en último MMP) con un Producto Interno Bruto (PIB) que crezca no menos de +4.0% (2026) y +4.5% (2027).










