La celebración del primer Foro Meta RD 2036 coincide con una nueva fase de la estrategia: pasar de la formulación a una ejecución capaz de producir resultados. Esa aspiración es de gran escala: duplicar el PIB real, elevar el ingreso por habitante y generar 1.7 millones de empleos. Lograrlo exige sostener un crecimiento promedio anual cercano al 6% hasta 2036.
La economía creció 4.5% en el primer semestre de 2026 y 6.4% interanual en junio. Son resultados favorables, pero el Banco Central proyecta entre 3.5% y 4% para el año completo. Alcanzar un 6% sostenido requiere elevar la productividad, el capital humano y la inversión.
Este proceso no parte de cero. En agosto de 2025 ya se habían discutido más de 1,000 propuestas, consolidado 490 y priorizado 85 acciones. En febrero de 2026, el Consejo Nacional de Competitividad (CNC) reportó 14 victorias tempranas. Además, Meta RD 2036 cuenta con comités sectoriales, una Unidad de Gestión de Resultados y mecanismos para vincular las iniciativas con la planificación y el presupuesto. Eso quiere decir que la arquitectura existe.
Para que esos avances sean evaluables, la Unidad de Gestión de Resultados debería publicar una cartera de ejecución que identifique el problema, la línea base, los responsables, los beneficiarios, los plazos y el cambio alcanzado. Las reuniones y consultas son instrumentos.
El resultado es una norma aplicada, un trámite reducido, un piloto ejecutado o una empresa que accede efectivamente a financiamiento o mercados. El caso de las mipymes muestra, en un ámbito concreto, el desafío de toda la estrategia. Sus cuatro frentes priorizados -ventanilla única, zona de regulación experimental, inclusión financiera e internacionalización- involucran múltiples instituciones, normas e instrumentos. E
l scoring alternativo, las garantías mobiliarias, los fondos de garantía y el financiamiento público deben integrarse en una arquitectura financiera coherente. Asimismo, antes de sumar nuevas plataformas de formalización, compras públicas o exportación, corresponde articular las existentes y medir su utilización e impacto.
La formulación del presupuesto de 2027 es la primera prueba fiscal completa de esta fase. Cada acción necesita meta responsable, dependencias e hitos públicos, y cuando corresponda, costo, financiamientos y compatibilidad con la regla fiscal. Vincular esta cartera con la actualización de la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) evitaría agendas paralelas y fortalecería su continuidad.
El foro será valioso si acelera decisiones que se expresen en presupuesto, reformas y resultados. 2027 mostrará si Meta RD 2036 cambia la gestión; el ciclo electoral de 2028, si puede trascender un período de gobierno. De lo contrario, tendremos una arquitectura sofisticada alrededor de una vieja dificultad: planificar más de lo que ejecutamos.










