Las entidades de intermediación financiera (EIF) en República Dominicana continúan exhibiendo indicadores de fortaleza patrimonial, rentabilidad y liquidez que respaldan la estabilidad del sistema. Sin embargo, los costos asociados a fraudes y fallas operativas mantienen una trayectoria ascendente y alcanzaron niveles récord durante el primer semestre de 2026.
Según el reciente informe trimestral de desempeño publicado por la Superintendencia de Bancos (SB), los activos totales del sistema financiero ascendieron a RD$4.47 billones al cierre de junio, equivalentes al 56.6% del producto interno bruto (PIB). La cifra representa un crecimiento nominal interanual de 12.6% y un incremento real de 6.9%.
El organismo regulador sostiene que el sistema financiero conserva una capacidad adecuada para absorber pérdidas potenciales y responder a eventuales cambios en las condiciones económicas y de mercado. No obstante, las estadísticas de riesgo operacional revelan que las pérdidas derivadas de eventos de fraude externo e interno, errores de procesos y fallas tecnológicas continúan aumentando.
Las pérdidas brutas por riesgo operacional totalizaron RD$1,246 millones en junio de 2026, mientras que las pérdidas netas alcanzaron RD$987 millones. Ambos montos constituyen los valores más elevados registrados desde que la Superintendencia comenzó a publicar estos indicadores.
La evolución histórica muestra un crecimiento sostenido de estas pérdidas. En junio de 2018, las pérdidas brutas ascendían a RD$294 millones, cifra que se multiplicó más de cuatro veces en ocho años. Desde entonces, el indicador ha mantenido una tendencia creciente, pasando por RD$824 millones en 2022, RD$1,007 millones en 2023, RD$1,062 millones en 2024 y RD$1,126 millones en 2025, hasta alcanzar el máximo histórico registrado este año.
Los datos del regulador señalan que las pérdidas operacionales están asociadas principalmente a eventos de fraude interno y externo, interrupciones del negocio, fallas en los sistemas tecnológicos, errores en la ejecución y gestión de procesos, así como daños a activos materiales y eventos relacionados con el entorno laboral.
En cuanto a las pérdidas netas, señala que al primer semestre de 2026 la cifra se sitúa en RD$987 millones, para un aumento absoluto de RD$154 millones, respecto a los RD$833 millones de junio de 2025.
Impacto en los productos
El informe de la SB explica que estas incidencias impactan múltiples segmentos de la actividad financiera, incluyendo la banca comercial y minorista, las finanzas corporativas, la gestión de activos, la intermediación minorista, los servicios de liquidación y pagos, así como las operaciones de negociación y ventas.
Por productos y servicios, indica que las afectaciones se concentran en instrumentos de uso masivo como tarjetas de crédito y débito, préstamos, líneas de crédito, cuentas de ahorro y corrientes, cajeros automáticos, cheques y servicios de pago. No obstante, el informe no desagrega los montos específicos por categoría, limitándose a presentar cifras consolidadas.









