En República Dominicana la importación de armas de fuego para fines comerciales está prohibida desde el año 2007. Esa situación ha provocado que, de un lado, las armas adquieran un mayor valor de mercado, debido a su limitada oferta. De otra parte, está la motivación de los delincuentes a sustraer las que poseen civiles, policías y militares de forma legal.
De acuerdo con datos de la Policía Nacional, durante el año 2024 el República Dominicana se registró el robo de 138 armas de fuego, mientras que, en 2025, aunque menos, fueron 131 las sustraídas.
El dato indica que solo el año pasado el promedio de robos de armas de fuego fue a razón de cinco unidades cada dos semanas, es decir, prácticamente una cada tres días.
Aunque en los primeros seis meses de este año la proporción se redujo, pues solo se reportaron 53 armas robadas, 23.8% menos que en el mismo período del 2025, la situación sigue siendo de alta preocupación, toda vez que la mayoría de las unidades robadas es con fines de utilizar esas armas para acciones delictivas.
Los datos indican que la mayor parte de las armas reportadas como robadas son del tipo pistola o revólver, seguidas de las escopetas y en menor proporción las de otras denominaciones.
Las estadísticas no especifican la procedencia de las armas robadas, si son de entidades militares, policiales o de civiles, aunque sí se destaca que, la mayor ocurrencia de los robos son en horas de la madrugada.










