Las remesas familiares se han consolidado en República Dominicana como una de las principales fuentes de divisas y un complemento de ingresos para los hogares. En 2025 alcanzaron los US$10,777.3 millones, equivalentes al 8.6% del producto interno bruto (PIB) y un 7.7% más que el año anterior, según datos del Monitor de la Frontera del Ministerio de Hacienda y Economía.
Sin embargo, el comportamiento de estos flujos en la zona fronteriza presenta una dinámica particular, especialmente en cuanto a su distribución por sexo y provincia. A diferencia del resto del país, donde las mujeres concentran el 50.2% de la recepción de remesas, en la zona fronteriza predominan los hombres como beneficiarios.
Entre 2022 y 2025, las mujeres recibieron el 43.3% de las remesas destinadas a la frontera, mientras que el indicador específico de destino analizado registra una participación femenina de 42.8%.
Aunque la recepción de remesas por parte de las mujeres aumentó un 23.5% en términos absolutos, su participación relativa dentro del total fronterizo se mantuvo prácticamente estable. Esto dejó a los hombres como los principales receptores de estos recursos.
La zona fronteriza, de hecho, concentra las cuatro provincias con mayor participación masculina en la recepción de remesas del país. Dajabón encabeza la lista, con un 67.8% del total recibido por hombres.
Esta brecha por sexo cobra relevancia debido a los diferentes patrones de uso asociados a las remesas. Las mujeres tienden a orientar una mayor proporción de estos recursos al consumo básico, la salud y la educación, mientras que los hombres suelen destinar una parte mayor a inversiones y adquisición de activos.
Impacto territorial
En la zona fronteriza, donde persisten brechas laborales y económicas, las remesas pueden representar más del 30% de los ingresos de los hogares receptores próximos al umbral de pobreza, y una proporción aún mayor entre los hogares más vulnerables, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2023).
Entre 2021 y 2025, los recursos recibidos en la frontera aumentaron de US$252.0 millones a US$275.4 millones, para un crecimiento acumulado de 9.3%, inferior al 15.4% registrado en el resto del país.
La trayectoria del flujo fronterizo mostró reducciones en 2022 y 2023, seguidas de una recuperación moderada en 2024. En 2025, sin embargo, las remesas recibidas experimentaron una expansión de 15.3%, más del doble del crecimiento de 7.5% registrado en el resto del territorio nacional.
Pese a esta aceleración, señala que la participación de la frontera en el total de remesas identificadas por provincia pasó de 2.7% en 2021 a 2.6% en 2025. La zona fronteriza también concentró el 2.2% del total de operaciones de remesas del país. No obstante, el monto promedio por transacción fue mayor que en el resto del territorio: US$313 frente a US$272.
El informe indica que el balance entre las remesas recibidas y las enviadas confirma la condición netamente receptora de la frontera. En 2025, la zona recibió US$275.4 millones y envió US$7.3 millones, para un flujo neto de US$268.2 millones.
Esto significa que por cada dólar enviado desde la zona fronteriza al exterior se recibieron aproximadamente US$38, frente a una relación de US$24 por cada dólar en el resto del país.










