Un análisis de Deloitte sobre los depósitos de tierras raras identificados en Pedernales plantea cuatro escenarios en los que su valor bruto acumulado podría oscilar entre US$1,500 millones (RD$91,675 millones) y US$45,000 millones (RD$2,750,256 millones), dependiendo de la cantidad de tierras raras que contenga el material encontrado y de la posibilidad de extraerlas y comercializarlas de manera viable.
El reporte “Tierras raras en República Dominicana”, elaborado por la unidad de inteligencia económica Econosignal, toma como punto de partida el depósito de material mineralizado superior a 150 millones de toneladas anunciado por el Gobierno dominicano en febrero de 2026 en la Reserva Fiscal Minera Ávila, ubicada en Pedernales.
Según el análisis de Deloitte, esta cifra corresponde al material extraído del yacimiento que contiene los minerales, pero no representa la cantidad de tierras raras que podría recuperarse. Deloitte plantea que para determinarlo, será necesario completar los estudios técnicos que permitan conocer su concentración y viabilidad.
Cuatro escenarios para dimensionar su potencial económico
El reporte, que no constituye una valoración definitiva, ni una certificación de reservas, explicó Deloitte, contempla cuatro escenarios según la concentración de óxidos de tierras raras (REO, por sus siglas en inglés), una medida utilizada internacionalmente para cuantificar estos minerales.
En el escenario conservador, el análisis indica que una concentración aproximada de 0.1%, el valor bruto acumulado se estima en US$1,500 millones; en un escenario medio, con 0.5%, alcanzaría US$7,500 millones; en un escenario optimista, con 1.5%, llegaría a US$22,500 millones; y en un escenario muy optimista, con 3%, podría alcanzar los US$45,000 millones.
Afirmó que la posición potencial de República Dominicana entre los mayores poseedores de reservas de tierras raras dependerá de la concentración que finalmente determinen los estudios. Señaló que una concentración de 1.5%, correspondiente al escenario optimista, representaría aproximadamente 2,25 millones de toneladas de REO y podría ubicar al país en el séptimo lugar. En el escenario muy optimista, con una concentración de 3%, se alcanzarían alrededor de 4.5 millones de toneladas, una cantidad cercana a los niveles de Australia.
Deloitte precisó que estas proyecciones representan valores brutos acumulados del mineral en el yacimiento, calculados sobre una vida útil de 30 años y un precio de referencia de US$10,000 por tonelada de REO. Por tanto, dijo que no representan ingresos netos para el Estado, ni ganancias del proyecto.
Además, el análisis señala que los costos de extracción y refinación podrían representar entre 40% y 70% del valor bruto del mineral, antes de considerar otros factores como infraestructura, gestión ambiental, régimen fiscal y participación estatal.
De igual modo, aseguró que convertir este recurso en una nueva fuente de crecimiento para el país requerirá confirmar la cantidad de reservas bajo estándares internacionales, comprobar que su extracción sea comercialmente viable y definir un modelo que permita a República Dominicana participar en etapas de mayor valor agregado, como el procesamiento o la refinación local.
Una oportunidad geopolítica
“Este hallazgo adquiere relevancia en un mercado donde China concentra cerca del 69% de la producción mundial de tierras raras y el 99% del procesamiento de las variedades pesadas, según datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) y el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) citados en el reporte”, explicó Deloitte.
En este contexto, resaltó que República Dominicana y Estados Unidos suscribieron un marco de cooperación para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y promover proyectos de extracción, separación y procesamiento, mientras el Ministerio de Energía y Minas continúa los estudios técnicos en Pedernales.
“El dato decisivo no es únicamente cuánto mineral existe, sino qué proporción puede recuperarse comercialmente y cuánto valor puede conservar República Dominicana mediante el desarrollo de infraestructura, conocimiento y capacidad de procesamiento local”, señaló Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte en Latinoamérica.
Desafíos y próximos pasos
El informe identifica desafíos ambientales, sociales e institucionales, entre ellos la posible interacción de las zonas de interés geológico con áreas protegidas como los parques nacionales Sierra de Bahoruco y Jaragua.
“Dependiendo de la composición del yacimiento y del método empleado para la extracción de tierras raras, el procesamiento también podría generar residuos que contengan torio y uranio, lo que requeriría controles especializados y una adecuada gestión ambiental”, afirmó.
De acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, el proceso de exploración cuenta con más de 5,000 resultados analizados y avanza hacia una primera determinación de recursos minerales prevista para noviembre de 2026.
“Una vez completados los estudios necesarios para determinar qué proporción del recurso puede aprovecharse de manera técnica, económica y ambientalmente viable, la declaración de las primeras reservas se proyecta para el primer semestre de 2027”, citó.











