La inversión pública en educación puede ganar efectividad si se concentra en los centros que mantienen los resultados más bajos y no han mostrado avances con el tiempo. Así lo plantea el investigador Kiero Guerra, quien presentó el estudio “Mapas Educativos: geolocalizando las brechas del sistema educativo dominicano”, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Durante una entrevista con elDinero, Guerra explicó que la investigación permite identificar los centros educativos con mayores rezagos mediante el análisis de datos geográficos, los resultados históricos de las pruebas nacionales y las condiciones socioeconómicas de su entorno.
El propósito es aportar información que ayude a las autoridades a decidir dónde invertir y cuáles localidades requieren mayor atención. Según el investigador, priorizar los centros con resultados persistentemente bajos permitiría elevar más rápido el promedio nacional.
“Lo que te da es como un mapa de dónde debo invertir y en qué debo invertir”, señaló. La herramienta también permitiría evaluar los resultados de las intervenciones estatales. Guerra considera que las autoridades pueden revisar, después de uno, dos o tres años, si las inversiones realizadas contribuyeron a mejorar el desempeño de los centros educativos seleccionados.
El investigador advirtió que el comportamiento de cada distrito y regional educativa debe analizarse de manera particular, debido a que los factores asociados al rendimiento pueden variar entre territorios.
Entre los elementos considerados por el estudio figuran la ubicación de los centros, el desempeño académico de años anteriores y el contexto socioeconómico identificado a partir de datos censales. Estos factores funcionan como predictores de los resultados, aunque no demuestran por sí mismos una relación de causalidad.
La investigación también identifica diferencias geográficas en el desempeño escolar. Las zonas rurales aisladas y la región sur presentan mayores rezagos, mientras que en el este también existen localidades con resultados históricamente bajos en las pruebas nacionales.
Para Guerra, uno de los aspectos que requiere atención es que la inversión educativa no parece traducirse en mejoras sostenidas en todos los centros.
Aunque reconoció que se realizan inversiones y distintas intervenciones, indicó que algunos establecimientos mantienen resultados similares a lo largo del tiempo. El desafío, por tanto, no se limita a destinar recursos, sino también a determinar dónde se necesitan y comprobar si producen mejoras.












