Las mujeres que residen en las zonas rurales de República Dominicana enfrentan mayores niveles de pobreza y una menor participación en el mercado laboral que aquellas que viven en áreas urbanas, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) correspondientes a 2025.
Las estadísticas indican que el 23.54% de las mujeres rurales se encontraba en condición de pobreza, frente al 17.74% de las residentes en zonas urbanas, una diferencia de 5.8 puntos porcentuales que evidencia las desigualdades económicas asociadas al lugar de residencia.
La brecha también se refleja en el acceso al empleo. Mientras el 43.8% de las mujeres urbanas estaba ocupada, en las zonas rurales la proporción descendía al 34.8%, es decir, nueve puntos porcentuales menos.
Las cifras, elaboradas por la ONE a partir de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central, muestran que las mujeres rurales enfrentan mayores dificultades para insertarse en el mercado laboral, una situación que puede limitar sus ingresos y sus posibilidades de mejorar sus condiciones de vida.
A estas desigualdades se suma la carga del trabajo no remunerado en el hogar. Según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) de 2021, las mujeres rurales dedicaban un promedio de 27.7 horas semanales a estas labores, frente a 25.7 horas de las mujeres urbanas.
En contraste, señala que los hombres destinaban 12 horas semanales en las zonas rurales y 11.9 horas en las urbanas. Estos datos reflejan una distribución desigual de las responsabilidades domésticas y de cuidado, que puede reducir el tiempo disponible para actividades remuneradas, capacitación y desarrollo profesional.
Las diferencias territoriales también se manifiestan en la maternidad temprana y la situación conyugal de las adolescentes. La Enhogar-MICS de 2025 indica que el 15% de las mujeres rurales de entre 15 y 19 años estaba casada o en unión, frente al 11% de las residentes urbanas.
Asimismo, el 19.7% de las mujeres rurales de 20 a 24 años había tenido un hijo nacido vivo antes de cumplir los 18 años, una proporción superior al 14.6% registrado entre las mujeres urbanas. Estas cifras ponen de relieve las brechas que persisten en las trayectorias de vida de las jóvenes según su zona de residencia.
En materia de violencia, los registros preliminares del Compendio de Estadísticas de Mujeres Fallecidas en Condiciones de Violencia 2021-2025, de la ONE, contabilizaron 46 feminicidios íntimos ocurridos en zonas urbanas y 14 en zonas rurales durante 2025. Aunque el número absoluto fue mayor en las áreas urbanas, estas cifras deben interpretarse considerando las diferencias poblacionales y territoriales; por sí solas, no permiten determinar en cuál zona existe un mayor riesgo de feminicidio.










