El ministro de Hacienda, Magín Díaz, reconoció que los subsidios destinados a contener los precios de los combustibles están impactando las finanzas públicas, pero aseguró que el Gobierno está dispuesto a continuar asumiendo ese costo para evitar que los incrementos internacionales sean transferidos en su totalidad a los consumidores.
“Estamos dando muchos subsidios, eso impacta en las finanzas públicas, pero es un costo que estamos dispuestos a asumir para no tener que hacer el traspaso de los precios internacionales 100% al bolsillo del consumidor”, expresó Díaz.
El funcionario explicó que el encarecimiento de los combustibles responde a factores internacionales que República Dominicana no controla y que la mayor presión no proviene únicamente del precio del petróleo, sino de sus derivados, principalmente la gasolina y el diésel, cuyos precios están aumentando a un ritmo superior.
Asimismo, reconoció que las autoridades han tenido que realizar algunos ajustes en los precios internos de los combustibles, aunque defendió las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la situación.
Díaz sostuvo que, pese al escenario internacional, la economía dominicana continúa creciendo y la inflación se mantiene relativamente controlada. Sin embargo, admitió que las autoridades están manejando la situación con restricciones presupuestarias.
Incertidumbre ante crisis internacional
Ante la posibilidad de implementar un nuevo plan de medidas económicas para enfrentar las consecuencias del encarecimiento de los combustibles, el ministro evitó confirmar nuevas disposiciones y consideró que la prioridad debe ser promover un diálogo nacional.
“Yo creo que lo que debe primero motivarse ahora es un diálogo nacional, porque el tema es que hay demasiada incertidumbre, no sabemos cuándo va a terminar esta crisis”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que las consecuencias de la crisis internacional no afectan únicamente a República Dominicana, sino también a otras economías, entre ellas las de Europa y Asia, donde, según indicó, se han registrado problemas sociales asociados al encarecimiento de los combustibles.
Pese a este panorama, aseguró que el país mantiene estabilidad macroeconómica y social, por lo que consideró necesario sostener un diálogo permanente entre el Gobierno, los sectores productivos, el empresariado y los sindicatos para enfrentar los efectos de la crisis.












