La inversión en capital humano para aprovechar el bono demográfico se plantea como el gran reto de América Latina, concluyeron diferentes ponentes en la conferencia sobres políticas inclusivas organizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) en Asunción.
Esta apuesta por la formación de la población más joven implicará mayor productividad de la fuerza de trabajo y contribuirá a la reducción de la informalidad laboral que existe en la región y que afecta de manera particular a la mujeres, como apuntó el gerente de la práctica de protección social y trabajo del Banco Mundial, Pablo Gottret.
Además, para Gottret, la región tiene otro desafío, ya que al mismo tiempo que apueste por el gasto en educación, debe iniciar “un ajuste fiscal” sin que eso implique “ir hacia atrás en las reformas e instrumentos” introducidos en los últimos años.
El experto invitó a los mandatarios regionales a “tomar el toro por las astas” para atajar el problema de los “subsidios generalizados” y esforzarse “en el tema de reformas de pensiones”.
Para el director adjunto del centro de desarrollo de la OCDE, Federico Bonaglia, “no se puede pensar en protección social si no se piensa en impuestos” y añadió que la recaudación tributaria en América Latina se mantiene por debajo de la media de la OCDE.
Bonaglia también señaló que, a su juicio, la región tiene tres desafíos comunes: mejorar la productividad, reducir la baja cualificación e informalidad del mercado de trabajo y recuperar la confianza perdida en los gobiernos.
Respecto a la educación y al mercado de trabajo, recalcó el impacto de la digitalización y la reformulación del nuevo perfil de los trabajadores, algo en lo que también coincidió el director de la OCDE sobre Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales, Stefano Scarpetta.
Scarpetta dibujó un panorama en el que el mercado laboral estará definido por trabajos digitales, lo que exige “educar a los jóvenes para el empleo del mañana”, con énfasis en sus capacidades tecnológicas.
El aporte local en esta conferencia lo hizo el ministro de Empleo de Paraguay, Guillermo Sosa, que reconoció que “el sistema educativo no prepara adecuadamente a los jóvenes para el mercado de trabajo”.
Sosa reflexionó sobre la elaboración de nuevas políticas laborales y educativas que incluyan las demandas de los empleadores para adecuar a la formación de los estudiantes a lo que pide el mercado.
El titular de Empleo añadió que Paraguay sigue el ejemplo de la formación dual alemana con un “modelo paraguayo de educación dual, con 70 % de práctica y 30 % de teoría”.












