Invertimos para generar ganancias, pero es importante tener en cuenta que el desempeño de todo instrumento de inversión está determinado por la función de tres variables: riesgo, tiempo y rentabilidad.
Resulta crucial no solo fijarse en la rentabilidad que nos ofrece un activo determinado o el plazo de la inversión, sino también saber analizar con detenimiento el riesgo que realmente estamos asumiendo.
Algunos de los principales riesgos son:
- Riesgo crediticio: Es la posibilidad de que el emisor de los activos no pueda cumplir con sus compromisos de pago. Se trata por tanto de la solvencia de la empresa en la cual invertimos. Para evitar este tipo de riesgo, es importante conocer la calificación de riesgo del emisor o si deseamos indagar aún más, puedes optar por revisar las memorias de la empresa.
- Riesgo de tipo de interés: Si los tipos de interés del mercado suben, típicamente el precio de nuestro activo bajará. Esto es cierto sobre todo en el mercado de valores dominicano, donde la mayoría de los instrumentos de inversión son de renta fija.
- Riesgo por inflación: La inflación es el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios en un período determinado. Si la rentabilidad de nuestra inversión es menor a la inflación, estamos generando una pérdida.
- Riesgo cambiario: Si invertimos en una determinada moneda diferente a la nuestra y la cotización de dicha divisa se devalúa respecto a nuestra moneda, también se devaluará nuestra inversión.
- Riesgo de liquidez: Básicamente es qué tan rápido puedas convertir tu activo en dinero sin que pierda valor.
- Riesgo de mercado: Riesgos por acontecimientos políticos y económicos en un país.











