Como hemos señalado en varias ocasiones, el negocio de los seguros, de los grandes números, está globalizado desde sus inicios, logrando así su éxito en mantenerse ofreciendo coberturas a pesar de las grandes catástrofes que han sufrido muchos países alrededor del mundo, catástrofes que cada año vienen incrementándose por muchas razones conocidas por nuestros lectores.
Los ciclones y terremotos han hecho presencia muy lamentable durante muchos años en nuestra región, y en los últimos cuatro meses le ha tocado a el Caribe algunos fenómenos atmosféricos muy fuertes, con pérdidas considerables, sumado en República Dominicana, varios incendios importantes que incrementaron las pérdidas del mercado asegurador, lo que preocupa a nuestros reaseguradores, quienes soportan una buena parte de estas pérdidas que rondaron los US$155 millones y, en Puerto Rico, más de US$7 mil millones, que no recuperarán por muchos años.
Este mes se terminan las firmas de los contratos, de la gran mayoría de las aseguradoras del país, acuerdo entre nuestras aseguradoras y los reaseguradores que respaldan la sostenibilidad del mercado, y por lo que hemos explicado del incremento de las pérdidas, el precio no será igual que años anteriores con mejores resultados técnicos y financieros, por lo que habrá un gran esfuerzo por recuperarse ante las grandes pérdidas, situación natural de las operaciones comerciales.
También los reaseguradores han impuesto varias condiciones que limitan el alcance de las coberturas, sobre todo para hoteles frente a las playas, que son los primeros afectados con los fuertes vientos y oleajes acompañados de grandes inundaciones. Ya no solo se conformaron con el incremento de las primas, también han excluido los jardines, arenas y cualquier construcción muy cercana y frágil a la orilla del mar, entre otras condiciones muy particulares.
En cuanto al riesgo de incendio y aliados, los aseguradores serán más exigentes con las condiciones de las construcciones y mantenimientos de los bienes de los asegurados, ya que la falta de procesos de seguridad, mantenimientos a las instalaciones eléctricas, falta de controles y sistema de protección a mercancías y maquinarias, entre otros, es lo que ha producido tantas pérdidas, que pudieron evitarse o reducirse considerablemente, pero por no exigir mejores condiciones de las mismas y la negativa de algunos clientes a hacer inversiones sobre el particular, hemos soportado considerables pérdidas.
Las circunstancias a las que nos abocamos en la mitad del año, y para el próximo, son muy importantes para el mercado asegurador. Las primas deberán ser suficientes, y pagadas de acuerdo a lo que establece la ley, ya que asimismo no tenemos el mejor escenario para las inversiones de las reservas, de donde provienen buena parte de nuestros beneficios. Esta tarea debe ser bien desempeñada por el ente supervisor, debido a que algunos jugadores podrían estar contratando reaseguros de mala calidad.
Asimismo, nuestros productores, corredores y agentes de seguros, deberán entender que las primas deben ser suficientes para cubrir los costos y pagar comisiones. Concientizar a sus clientes de la importancia de las medidas de seguridad, procesos y registros que además de facilitar un buen diseño de sus coberturas, también del pago de sus indemnizaciones cuando le toque sufrir las pérdidas por un evento cubierto en su contrato.










