Santo Domingo.- El tumulto de la mañana de ayer martes se esfumó. Al parecer, la poco más de una centena de personas que se aglomeraron en las afueras de la torre del Banco Peravia fue suficientes para satisfacer las necesidades de validación de cuentas de la mayoría de los clientes de la recién intervenida entidad.
Los empleados de la empresa, que ya tiene sus días contados, trabajaban sin prisa, pero sin pausa, protegidos por el candado verde que custodia sus puertas desde el pasado viernes en la tarde. Un claro movimiento de personas al interior del banco, pero lejos del tumulto dominado por la incertidumbre de ayer.
“Estaremos aquí hasta que concluyamos”, afirmó al aire uno de los técnicos de la Superintendencia de Bancos, al parecer, quien comanda la “misión” que tiene a su cargo el proceso de validación de cuentas para establecer las dimensiones del “gato dentro de ese macuto”.
[pullquote]Los pocos clientes que entraban y salían se esforzaban por ignorar las preguntas de los periodistas, como quien asiste a un evento de gran solemnidad. Quizá la incertidumbre sobre la forma en que han sido administrados sus ahorros les exigía tal actitud, la misma de los empleados del banco, técnicos de la superintendencia y hasta miembros de la Policía.[/pullquote]
El plazo para la validación de cuentas en el Banco Peravia está abierto y, según algunos ahorrantes, se les ofrece un plazo de un para darles noticias.
Mientras tanto, los empleados del órgano regulador examinan toda la empresa para conocer a fondo la forma en la que se ha estado manejando durante los últimos años, y establecer con exactitud cuáles han sido las irregularidades, cuyos indicios han dado pie al inicio del proceso de disolución.












