La inflación en Brasil avanzó en el mes de febrero y llegó al 0.43%, frente al 0.32% registrado en el mes anterior, impulsada principalmente por el precio de los alimentos y el gasto en educación, informó este martes el Gobierno.
La inflación acumulada entre enero y febrero fue de 0.75%, mientras que en los últimos doce meses del año llega al 3.89%, por encima del 3.78% registrado en el mismo periodo de 2018, de acuerdo con el informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).
El grupo de alimentos y bebidas fue el principal responsable por el aumento de la inflación en el mes de febrero (0.78%), ya que es el que mayor impacto tiene en el bolsillo de los consumidores.
Su aumento estuvo impulsado por el alza del precio del fríjol (51.58%), el alimento estrella de Brasil y el cual se ha encarecido en los últimos meses debido a la reducción por la decisión de algunos productores de reducir el plantío de esta leguminosa para cultivar productos más rentables desde el punto de vista económico, como la soja.
A ello se suman también cuestiones climáticas, ya que algunas regiones productoras del país han sufrido graves sequías, reduciendo así la oferta del alimento.
La inflación en el sector de la educación escaló un 3.53% de enero a febrero, impulsada principalmente por los reajustes realizados durante el inicio del año lectivo, que en Brasil comienza en enero.
Brasil cerró 2018 con una inflación del 3.75%, dentro de la meta establecida por el Gobierno para el año, que era del 4.5%, y refleja la todavía lenta recuperación de su economía tras la profunda recesión que sufrió el país entre 2015 y 2016, cuando encadenó una caída de casi 7 puntos porcentuales de su producto interior bruto.
A pesar de que la economía brasileña creció un 1.1% tanto en 2017 como en 2018, el consumo de las familias, uno de los principales motores del país, se encuentra en niveles inferiores a la época anterior a la crisis que golpeó el país.













