Si no fuera por el Banco Central y la Oficina Nacional de Estadística, y otras excepciones rarísimas, República Dominicana no pudiera planificar.
Salvo las entidades públicas del sector económico, como las que generan datos del sector financiero, el país tiene serias debilidades en el levantamiento de datos que ayuden a tomar decisiones.
Un país sin estadísticas es incapaz de planificar y sin planificación tampoco se puede lograr el desarrollo pleno. Muy probablemente no hay datos de cuánta basura se recoge en el país, por zona, municipio ni de la clasificación de los desechos.
Hasta podría afirmarse que los cuerpos de bomberos de la mayoría de los municipios tampoco saben cuántos incendios combaten, el tipo de siniestro, afectados, costos económicos y cuáles de las propiedades afectadas tenían póliza. Es probable que aparezcan algunas excepciones, pero no es la situación general.






