Santo Domingo.- La salud financiera del Banco de Reservas está en su mejor momento. Los números de los últimos dos años ubican a esta entidad entre las de mejor desempeño en República Dominicana, superando todas las expectativas en cuanto a utilidades netas. La robustez coincide con la salida de Vicente Bengoa y la entrada, en julio de 2013, de Enrique Ramírez Paniagua.
Para tener una idea, el año pasado BanReservas obtuvo ganancias netas por RD$7,020 millones. Esto es lo mismo que decir que cada día registró beneficios por RD$19.2 millones, equivalentes a más de RD$801,369 millones cada hora. ¿Qué otra empresa dominicana puede presentar semejantes resultados? No hay duda de que la confianza del mercado en la gestión de esta entidad financiera se ha fortalecido.
Pero no se trata de sólo de confianza. Como lo dijera Ramírez Paniagua en febrero de 2014, “el 2013 fue un año de organizar la institución”. Y todo indica que le puso orden a la casa. Terminó el ejercicio fiscal con ganancias netas de RD$5,047 millones en ese año, equivalentes a más de RD$13.8 millones por día.
Entre 2013 y 2014 el banco ha obtenido utilidades netas ascendentes a RD$12,067 millones. El crecimiento absoluto del pasado, en comparación con igual período, fue de RD$1,973 millones, un 39.1%.
El patrimonio neto del BanReservas ha sido otro de los puntos positivos de esta entidad financiera. Durante el ejercicio de 2014 cerró en RD$23,760 millones, creciendo en RD$4,110 millones, producto del incremento del capital pagado en RD$2,000 millones, otras reservas patrimoniales aumentadas en RD$2,457 millones y resultados del ejercicio expandidos en RD$1,264 millones.
La venta de cartera en dólares ha sido una de las estrategias utilizadas por la administración de Ramírez Paniagua en el BanReservas. En 2013, casi recién llegado, vendió US$500 millones y en 2014 otros US$488, para completar US$988 millones. Esta decisión jamás se había tomado en el sistema financiero dominicano.
El administrador del Banreservas, designado mediante el decreto 184-13, llegó con las pilas bien puestas al cargo y de inmediato anunció que su gestión tendría como norte la eficiencia, transparencia y pulcritud en el manejo de la institución financiera, así como su ensanchamiento y consolidación como líder de la banca múltiple en el país.
Y tenía que hacerlo. La rentabilidad sobre patrimonio pasó de 17.86% a 13.67%, sobre los activos de 1.23% a 0.98% y sobre el capital de 19.77% y 14.90%.













